León, Gto.- Esta vez no hubo examen desde el cuarto, la sala o el comedor de casa. Tampoco computadora propia. Para cientos de aspirantes a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el 12 y 13 de agosto significaron volver a sentarse frente a una pantalla, pero ahora en una sede asignada, con un equipo proporcionado por la institución y bajo supervisión presencial.
En León, la aplicación especial se realizó en el Hotel Real de Minas Poliforum, frente a las instalaciones de la Feria de León. Ahí, jóvenes provenientes de distintos estados llegaron para responder nuevamente 120 preguntas correspondientes al examen de selección para licenciatura.

El cambio más visible fue el formato de aplicación. La prueba continuó siendo digital, pero ahora los aspirantes utilizaron Chromebooks configuradas para la evaluación.
De la computadora de casa a un equipo controlado
Una Chromebook funciona con ChromeOS, el sistema operativo de Google, y puede ser administrada para realizar evaluaciones con restricciones específicas.
Entre las funciones disponibles en equipos administrados están limitar el acceso a sitios de internet, aplicaciones, capturas de pantalla, impresión y dispositivos externos. Para un examen, esto permite establecer un entorno más controlado que el que existe cuando cada estudiante utiliza su propia computadora.
En esta ocasión, los aspirantes llegaron a una sede común, ocuparon un lugar asignado y utilizaron equipos destinados exclusivamente para la aplicación.
La diferencia frente al proceso anterior no estuvo únicamente en la computadora. La nueva aplicación combinó equipo administrado, sede física y supervisión presencial, con el objetivo de reducir las variables que pueden existir cuando una prueba se realiza desde cientos de domicilios diferentes.
Durante la primera jornada en León, el examen se aplicó sin conexión a internet y con vigilancia durante su desarrollo.
¿Por qué la UNAM está aplicando otra vez el examen?
El examen de selección se realizó originalmente durante mayo y junio de 2026 bajo un esquema en línea.
Posteriormente, la UNAM informó que detectó comportamientos atípicos en los resultados, particularmente un incremento en las calificaciones altas. Una comisión técnica integrada por especialistas revisó el proceso y recomendó realizar una nueva evaluación en condiciones controladas.
La Universidad no convocó nuevamente a los aproximadamente 158 mil aspirantes que participaron en el proceso original. En su lugar, estableció un grupo específico para presentar este examen de control.
El criterio tomó como referencia los puntajes mínimos históricos de ingreso de cada carrera, plantel y modalidad.
Los convocados tienen algo en común
Entre quienes recibieron la convocatoria se encuentran aspirantes que habían recibido un aviso de selección y otros que, aunque no fueron seleccionados inicialmente, obtuvieron en la primera evaluación un número de aciertos igual o superior al mínimo histórico registrado para su programa durante procesos anteriores.
En total, el universo nacional ronda los 58 mil aspirantes.
Esto significa que la segunda aplicación está dirigida, principalmente, a jóvenes cuyos resultados iniciales los colocaron dentro de los rangos que podían representar posibilidades de ingreso.
Ahora deberán volver a demostrar esos conocimientos, pero en un escenario distinto.
León recibió a aspirantes de varios estados
La sede instalada en León concentró a jóvenes procedentes de entidades como Aguascalientes, Durango, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí, Michoacán, Colima, Jalisco y Zacatecas.
La UNAM distribuyó esta aplicación especial en cuatro ciudades:
- León: 12 y 13 de agosto.
- Oaxaca: 13 de agosto.
- Tijuana: 15 y 16 de agosto.
- Ciudad de México: 17, 18 y 19 de agosto.
En todos los casos se mantiene el mismo número de reactivos: 120 preguntas.
Segunda oportunidad
La nueva aplicación tampoco significa que todos los aspirantes que presentaron el examen original hayan cometido alguna irregularidad. La convocatoria a esta segunda evaluación responde al proceso de revisión de resultados implementado por la Universidad.
Para quienes realizaron de manera legítima la primera prueba, el nuevo examen representa la posibilidad de acreditar nuevamente el nivel de conocimientos que les permitió alcanzar un puntaje alto.
La revisión posterior será la que permita a la UNAM contrastar ambos resultados y determinar qué ocurre con los puntajes obtenidos en las dos aplicaciones.