Acambaro, Gto.- Hay lluvias que nadie quiere y otras que todos esperan. En Acámbaro ocurrió una de esas que provocan sonrisas, manos al aire y canastas listas para atrapar lo que cae del cielo.
La tradicional Lluvia de Pan volvió a convertirse en uno de los momentos más esperados de la Feria de la Panificación, una celebración que este año también forma parte del camino rumbo a los 500 años de la Fundación Legal de Acámbaro.

El municipio, reconocido dentro y fuera de Guanajuato por su tradición panadera, reunió a familias, visitantes y representantes de distintos sectores para participar en una fiesta donde el protagonista fue el pan elaborado por generaciones de maestros panaderos que han convertido este oficio en uno de los sellos de identidad de la ciudad.
En representación de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, la secretaria de Turismo e Identidad, María Guadalupe Robles León, encabezó la ceremonia de la tradicional Lluvia de Pan, una costumbre que cada año congrega a cientos de personas.
Una tradición que sigue reuniendo familias
Aunque para muchos visitantes puede parecer una celebración curiosa, la Lluvia de Pan tiene un profundo significado para Acámbaro.
La tradición se realiza en honor a la Virgen del Refugio y simboliza bendición, abundancia y prosperidad para las familias del municipio. Con el paso de los años también se ha convertido en uno de los eventos más esperados, donde el trabajo de los panaderos ocupa un lugar central.
Durante el evento, María Guadalupe Robles León destacó que las tradiciones de los municipios representan una de las principales fortalezas para impulsar el turismo y conservar la identidad de Guanajuato.
“El Gobierno de la Gente reconoce que las tradiciones de los municipios son una de las mayores fortalezas de Guanajuato para impulsar el turismo, fortalecer la economía local y preservar la identidad de las y los guanajuatenses”.

El pan de Acambaro
Hablar de Acámbaro es hablar de pan.
Desde hace décadas, el municipio es identificado como uno de los principales referentes de la panificación tradicional en México gracias al trabajo de familias que han conservado recetas, técnicas y conocimientos transmitidos de generación en generación.
Durante la ceremonia, la secretaria reconoció el trabajo de quienes mantienen vivo este oficio.
“La Feria de la Panificación representa una de las expresiones más importantes de la identidad acambarense, al poner en valor un oficio que durante generaciones ha sido preservado por familias que mantienen vivas sus recetas, conocimientos y técnicas tradicionales”.
También destacó que detrás de cada pieza de pan existe una historia construida con trabajo y dedicación, elementos que han permitido posicionar a Acámbaro como un referente nacional en este sector.

La cuenta regresiva hacia los 500 años
La edición de este año de la Feria de la Panificación tiene un significado especial, ya que forma parte de las actividades organizadas rumbo a los 500 años de la Fundación Legal de Acámbaro.
Durante los próximos meses se llevarán a cabo eventos culturales, gastronómicos, religiosos, históricos, artísticos y comunitarios con los que se busca recordar la historia del municipio y promover sus principales atractivos turísticos.
Además de su pan tradicional, Acámbaro cuenta con otros elementos que forman parte de su patrimonio, como la cultura Chupícuaro, su pasado ferroviario, sus templos, su arquitectura histórica, su gastronomía y sus paisajes, aspectos que forman parte de la oferta turística del estado.
Tradiciones que también mueven la economía
Además del significado cultural y religioso, la Feria de la Panificación representa una oportunidad para comerciantes, artesanos, cocineras tradicionales, productores y prestadores de servicios que encuentran en este tipo de celebraciones una temporada de mayor actividad económica gracias a la llegada de visitantes.

La secretaria de Turismo e Identidad reiteró que la dependencia continuará acompañando este tipo de iniciativas impulsadas por los municipios.
“Cuando una comunidad preserva sus tradiciones fortalece su identidad, y cuando esa identidad se comparte con orgullo se convierte en turismo, bienestar y nuevas oportunidades para la gente”.
El aroma del pan recién horneado y la tradicional Lluvia de Pan volvieron a recordar por qué esta celebración sigue siendo uno de los eventos más representativos del municipio y una de las postales más conocidas de Guanajuato.