León, Gto.— Las lluvias que han caído en León durante las últimas semanas no solo han transformado el paisaje urbano; también han devuelto la esperanza a una actividad que parecía en pausa: la pesca en la presa El Palote. Con la liberación de más de 1,200 peces, esta zona del Parque Metropolitano comienza una nueva etapa de recuperación ambiental y económica.
La siembra se realizó en dos fases: la primera, con 200 ejemplares el 16 de junio como prueba piloto, y la segunda, este 23 de junio, con la liberación de mil peces adultos listos para reproducirse en el corto plazo. La iniciativa es impulsada por autoridades municipales en coordinación con la Asociación de Palaperos y Pescadores, cuyos integrantes dependen directamente de esta actividad.
“La pesca comercial que llevamos a cabo se realiza desde hace más de 35 años. De esta actividad vivimos 22 familias, pero somos cerca de 100 personas las que trabajamos alrededor de ella. Este año, gracias a la lluvia, volvemos a tener una oportunidad”, compartió Rafael Paniagua Almanza, representante del gremio pesquero.
La presidenta municipal Ale Gutiérrez acompañó el arranque del proyecto, y anunció que se mantendrá el respaldo para las familias dedicadas a esta labor mediante equipamiento y capacitación, así como mantenimiento de la presa para favorecer el entorno natural. “El agua ha vuelto y con ella nuevas posibilidades para la pesca en El Palote”, dijo.
El nivel de la presa, que alcanzó ya el 42%, podría llegar al 50% en los próximos días, gracias a las lluvias recientes que no se veían en más de una década. Esta recuperación hidrológica mejora las condiciones para la reproducción de especies y el trabajo de quienes pescan de forma tradicional.
Además, el programa municipal “Suma Tu Negocio” ha dotado de equipo a más de 20 familias pesqueras, fortaleciendo su capacidad productiva y ayudando a sostener la cadena de valor que incluye venta de alimentos, renta de palapas y turismo local.
Con jornadas de limpieza en marcha y monitoreo de fauna acuática, León busca mantener vivo este espacio como motor económico y cultural. El regreso de los peces a El Palote no es solo una noticia ambiental, es también la reactivación de una red de trabajo que ha acompañado a generaciones enteras.