Desde su última intervención hace 11 años, realizada durante la visita del Papa Benedicto XVI, el monumento a Cristo Rey fue nuevamente intervenido este año para darle mantenimiento integral y devolverle su esplendor original.
Para el mantenimiento del monumento construido en 1944, José Francisco Alvarado Castro, director del proyecto de mantenimiento y conservación, mencionó que se formó un comité en el que participaron varios especialistas. Se aplicaron muestras con ingeniería química para limpiarlo de manera adecuada y se revisó su estructura.
El monumento de bronce fundido, de 22 metros de altura y con un peso de más de 80 toneladas, se limpió por completo, se dejó al descubierto el bronce natural limpio y se encapsuló con productos diseñados con ingeniería química de tecnología aeronáutica, para garantizar que el metal perdure por muchos años.

Posteriormente se diseñó una pátina en frío para darle el tono original que siempre ha tenido el monumento.
En estas labores intervinieron 46 personas, entre especialistas y albañiles; los trabajos tuvieron un costo cercano a 5 millones de pesos y fueron aportación privada y de la Arquidiócesis de León.
En esta inauguración estuvo presente el Arzobispo de la Arquidiócesis de León, Alfonso Cortés Contreras, quien dijo que este monumento “nos interpreta a nosotros, a nuestra nación y a nuestro estado; estamos ante algo que trasciende, y así es la cultura de los pueblos”.
