Purísima del Rincón, Guanajuato.– Entre jugadas, abrazos y porras, el espíritu deportivo de las adultas mayores tomó la cancha durante el Torneo Regional de Cachibol Mixto Femenil, organizado por el Sistema DIF Estatal en el municipio de Purísima del Rincón. Irapuato, León y el equipo anfitrión se llevaron los tres primeros lugares del encuentro, que convocó a participantes de ocho municipios.
La actividad se realizó como parte del Sistema Integral de Cuidados del DIF Guanajuato, con el objetivo de fomentar la actividad física, el envejecimiento saludable y la convivencia intermunicipal. Durante el evento se contó con la presencia del director general del DIF Estatal, José Alfonso Borja Pimentel, y de la directora de la Comisión del Deporte del Estado de Guanajuato (CODE), Yendy Cortinas López, quienes dieron el saque inicial y hasta se animaron a jugar un breve partido amistoso con las participantes.
Borja Pimentel reconoció la entrega de las jugadoras: “Este torneo es una fiesta del corazón, del cuerpo y del alma. Aquí no solo se compite, aquí se celebra la vida y la fuerza de nuestras personas adultas mayores”.
Los equipos femeniles participantes llegaron desde Guanajuato, Irapuato, León, Romita, Salamanca, San Francisco del Rincón, Silao de la Victoria y Purísima del Rincón, con ánimos encendidos y camisetas listas para el juego. El ambiente no fue solo competitivo, sino también fraternal. Cada punto, cada pase y cada porra resonaron con fuerza entre las gradas del recinto.
Además del componente deportivo, el evento fue una oportunidad para fortalecer vínculos comunitarios, lazos de amistad y salud emocional. Las autoridades destacaron que el cachibol se ha consolidado como una de las disciplinas más inclusivas en el estado, adaptada a las capacidades físicas de las personas adultas mayores y con beneficios que van más allá de la cancha.
Durante 2025, el Sistema DIF Estatal ha impulsado torneos en las categorías femenil, varonil y mixta, lo que ha permitido que más personas mayores se integren a espacios deportivos dignos, seguros y activos. En palabras del propio Borja Pimentel: “Ver a nuestras adultas mayores competir con tanta pasión y alegría es una lección para todos”.
El cachibol se reafirma no solo como juego, sino como una red de apoyo social, donde la edad deja de ser un límite y se convierte en motivo de celebración.