Michoacán cuenta con gran cantidad de atractivos turísticos y sin duda sus iglesias se han convertido en referente para el turismo religioso, sin embargo, también maravilla a propios y extraños con construcciones sepultadas.
Algunas de ellas por fenómenos naturales o por consecuencia de la mano del hombre, pero que hoy en día están enterradas y forman parte de los atractivos del estado que no debes de visitar en tus próximos viajes.
Iglesia hundida de Churumuco
La Parroquia de San Pedro Apóstol, es mejor conocida como la Iglesia hundida de Churumuco. Fue construida en 1800 y quedó bajo el agua junto con todo el pueblo en el año de 1965, debido a la construcción de la presa El Infiernillo.
Iglesia de San Juan Parangaricutiro
En 1943 un fenómeno natural hizo desaparecer por completo dos poblados cercanos a Uruapan, Paricutín y San Juan Parangaricutiro. Sin embargo, el nacimiento de lo que hoy conocemos como el volcán Paricutín, no pudo cubrir por completo la Iglesia del Señor de los Milagros.
Iglesia hundida del Carmen
En 1937 una fuerte lluvia provocó que una especie de presa que contenía las aguas residuales y tóxicas que provenían de la Mina Dos Estrellas se rompiera, provocando un deslave que sepultó a casi todo el pueblo y terminó con la vida de miles de trabajadores y sus familias.
En la actualidad es posible visitar la Iglesia hundida del Carmen, que se convierte en una visita obligada del pueblo mágico de Tlalpujahua una vez que acudes a la mina dos estrellas que se encuentra a pocos kilómetros del lugar.