León, Gto.- En León, el domingo de Pancho Barraza no se perdona. El público lo sabe, lo espera y no le falla. Cada año, su nombre en el cartel del Palenque de la Feria de León es sinónimo de Sold Out y de una tradición que se repite sin necesidad de explicación. En esta edición, el cantante sinaloense regresó para celebrar su gira número 35, confirmando una relación que supera los 30 años de presentaciones continuas en este escenario, donde su presencia se ha vuelto parte del calendario emocional de las Fiestas de Enero.
Minutos antes de salir al redondel, lejos del ruido del público, el cantante cumplió un ritual que repite cada año en León. Tomó un poco de agua, respiró profundo y se persignó. Es su amuleto personal antes de pisar el ruedo del palenque, un gesto breve que antecede a una noche que sabe será larga y compartida.
Un escenario distinto, la misma costumbre
A diferencia de otras ocasiones, Pancho apareció sin su grupo de bailarinas y bailarines. El escenario, por segundo año consecutivo en forma de cruz, fue ocupado únicamente por el cantante, su banda y dos coristas. El redondel se abrió para los músicos, dejando el centro libre para la voz que año con año vuelve a este lugar.
Vestido con jeans y chamarra de mezclilla, salió al escenario poco antes de la media noche. Antes de cantar, tomó el micrófono y se dirigió al público: “Buenas noches León, muy agradecido de estar con ustedes arrancando este proyecto tan especial”, dijo, haciendo una reverencia que fue respondida con aplausos.
Desde las gradas, el público respondió de inmediato. Algunos llevan años repitiendo esta cita; otros se sumaban por primera vez al domingo que ya es costumbre.
Las canciones que regresan con el tiempo
El concierto abrió con “El vagabundo que te ama”, seguido de “Nuestro amor” y “Ojalá que no”. Las voces se unieron desde los primeros acordes. No hubo que pedir coros: llegaron solos. “Pero la recuerdo”, “Mi enemigo el amor”, “No le hago falta” y “Una noche cualquiera” continuaron el recorrido por canciones que forman parte de la memoria del palenque.
Conforme avanzaba la noche, el público se mantuvo de pie en varios momentos, cantando “Música romántica”, “Me sobrabas tú”, “Ignoraste mis lágrimas” y “No te quiero perder” marcaron uno de los bloques más coreados del concierto.
Una relación que se sostiene
Pancho Barraza tomó varios momentos para agradecer al público de León, reconociendo la constancia con la que lo han acompañado durante décadas. Su presencia en el Palenque de León no responde a una moda reciente, sino a una relación que se ha construido presentación tras presentación.
Más adelante llegaron “Pistearé”, “Yo estaba solo”, “Mi amor y mi agonía”, “Ya se fue” y “Adiós mi vida”. En uno de los momentos más cercanos de la noche, invitó a un niño a subir al escenario para cantar con él, provocando una reacción inmediata del público, que respondió con aplausos largos.
Gira 35: pasado y presente
La noche también sirvió para marcar el arranque formal de la gira Pancho 35, con la que el cantante celebra 35 años de trayectoria. Dentro del repertorio incluyó por primera vez en el Palenque de León el tema “Último minuto”, colaboración reciente con Banda MS, integrándolo a una lista dominada por canciones que el público reconoce desde hace años.
“Mis canciones de amor” y otros temas cerraron bloques que se extendieron por más de dos horas y media, Pancho volvió a escribir una noche en la historia del palenque de León.