abril 24, 2026

Don Goyo: los panes más gigantes y la tradición urbana que recorre León

Con el sol apenas asomando, pedalea su triciclo hasta la panadería de San Juan Bosco, donde le preparan los panes que lo han hecho conocido en toda la ciudad

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León, Gto.- Cada mañana, cuando el reloj marca las siete, Don Goyo se levanta despacio. Las rodillas le duelen, pero no se rinde. Antes de salir, se cuelga un letrero al pecho, el mismo que nunca olvida: lleva su nombre, dirección, tipo de sangre, el aviso de que es diabético y propenso a un infarto, además del número de su esposa, Lidia, “por si algo me pasa en la calle”, dice mientras se acomoda afuera de la oficinas de Correos.

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Con el sol apenas asomando, pedalea su triciclo hasta la panadería de San Juan Bosco, donde le preparan los panes que lo han hecho conocido en toda la ciudad: conchas y panes gigantes de 650 gramos, rellenos de chocolate, vainilla, coco, crema y nata, que vende a 90 pesos cada uno.

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“Yo no quería vender pan normal, quería llamar la atención. Nadie me los quería hacer porque son bien entretenidos, pero al final me los hicieron y aquí estoy”, cuenta mientras acomoda los panes con cuidado, uno sobre otro.

Su meta diaria es vender 40 panes. “A veces los termino, a veces no, pero de algo sirve salir a trabajar”, dice con serenidad, mientras enciende su radio para acompañar el inicio del día.

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🚲 Una vida entre panes, calles, radio y papel

Don Goyo no sale sin su rutina: su triciclo, una silla, su radio y su periódico que hojea entre venta y venta. Dice que todavía le gusta leer las noticias en papel, sentir el olor del periódico y pasar las páginas con calma, “como antes, cuando uno se enteraba de todo por ahí”.

Desde hace unos meses se instala por las tardes afuera de la oficina de Correos, sobre la calle 5 de Mayo, en el centro de León. Ahí lo reconocen. Algunos le compran una concha por costumbre, otros solo le sonríen al pasar.

Dice que no come durante el día. “No como porque si como, luego quiero ir al baño, y no me dejan entrar a los baños en ningún lado. Mejor así, sin molestias para nadie”, explica, mirando al suelo.

Las rodillas le pesan. “Me dijeron que mis rodillas están rotas, como si me las hubieran golpeado con un martillo. Pero si no salgo a trabajar me siento mal. No puedo quedarme quieto. Me gusta andar en la calle, vendiendo mi pan.”

🌆 El hombre detrás de la historia que conmovió a León

En septiembre de 2023, Don Goyo se volvió viral cuando inspectores municipales le retiraron su triciclo y su mercancía en la zona centro. El video se compartió miles de veces, desatando una ola de indignación. La imagen del hombre con su letrero al pecho, su gorra y su carrito lleno de pan gigante se convirtió en símbolo de resistencia y dignidad.

“Me los devolvieron, pero luego me mandan a vender donde no hay gente, allá bien lejos por Las Joyas. Y ahí, ¿quién me compra pan?”, lamenta.

Aun con las promesas incumplidas, Don Goyo sigue en las calles. Todos los días. A paso lento, pero firme. Entre el ruido de los coches, las risas del centro y el crujido del papel del periódico que lleva bajo el brazo, su triciclo es parte del paisaje leonés.

“Gracias a la gente que me compra, gracias a ellos sigo aquí”, dice mientras acomoda una concha en una bolsa.

Y así, con su gorra, su letrero y su radio, Don Goyo sigue pedaleando la ciudad, recordándole a León que hay tradiciones que no se anuncian con luces, sino con el esfuerzo silencioso de quienes no dejan de trabajar.

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