León, Guanajuato.- El Día de la Comunidad en la Universidad La Salle Bajío no es solo un evento, es el reencuentro de generaciones que, desde hace 57 años, comparten una misma identidad. Cada edición revive la memoria de quienes han pasado por sus aulas, y este 2025 el campus Campestre volvió a abrir sus puertas para recibir a la comunidad proveniente de los cinco campus de la institución en el Bajío.
La jornada inició con una celebración eucarística presidida por el Arzobispo de León Monseñor Jaime Calderón Calderón, cuyo evangelio invitó a reflexionar sobre la gratitud y los valores de la justicia, la fe y el amor.

Al término, el Rector Enrique Alejandro González Álvarez dio la bienvenida a los asistentes con un mensaje que resonó en la memoria de la comunidad: “Estamos celebrando los 57 años del origen de la universidad. Hace 57 años don Manuel Álvarez Campos inició con la universidad y han sido 57 años de dar muchos frutos, de mucho trabajo, pero sobre todo de que nuestros egresados hoy están insertos en la sociedad aportando al mundo, aportando a la ciencia”.
Con sus palabras comenzó un día lleno de actividades, fraternidad y reencuentros. Cerca de tres mil lasallistas se dieron cita entre alumnos, egresados, maestros y familias.

Entre las actividades más llamativas se destacaron la exposición de mascotas exóticas, la granjita CADELS, el concierto con Mariachi y la presentación de Break it Down. Todas las facultades participaron activamente, mostrando sus talentos y contribuyendo con actividades específicas: Gastronomía ofreció un taller de carne asada, que se convirtió en uno de los más populares del día, mientras que otras facultades presentaron talleres, juegos y demostraciones deportivas y culturales. Además, se contó con la presencia de algunos expositores que ofrecieron artesanías en los pasillos del campus, integrando a todos los visitantes en una experiencia completa de comunidad.

Los talleres pusieron manos a la obra con dinámicas de pelotas saltarinas, papiroflexia, bisutería y maratón de alimentos. Los espacios se llenaron de juegos de mesa, inflables y deportes. El arte y la cultura también tuvieron un lugar central: Mi Museo Universitario La Salle (MiM) abrió sus salas con exposiciones como Guamare de Rodrigo Suárez, Filatelia. Arte en miniatura y Arcanum. Los Misterios de Eiki Ito.
El deporte estuvo presente con juegos de egresados, partidos de básquetbol varonil y femenil, participación de grupos de animación y clases de cycling. La convivencia se sintió en cada rincón, recordando el valor de la unión y la fraternidad lasallista.

Entre las voces de orgullo, la maestra Lucila, de flamenco, compartió: “Estoy muy orgullosa de pertenecer a esta comunidad que, aparte del alto nivel académico, promueve la formación integral a través de muchísimas actividades culturales, deportivas y de bien social”.
El estudiante Pablo César Cruces, de Negocios Turísticos, agregó: “Estoy orgulloso de formar parte de la comunidad lasallista por su nivel académico”.
Mientras que Maura, alumna de preparatoria, destacó:“Me siento muy orgullosa de formar parte de esta comunidad por la unión que hay entre los estudiantes”.
El Día de la Comunidad La Salle Bajío 2025 cerró con un broche de oro: los asistentes terminaron bailando y cantando con la Sonora Imperial, en un final lleno de energía y alegría que consolidó la experiencia de un día de encuentro, memoria y orgullo lasallista. Más allá de las actividades, el verdadero sentido de la jornada fue volver a encontrarse para recordar que La Salle no solo celebra 57 años de historia, celebra también el futuro de quienes siguen construyéndola.