León, Gto.- Septiembre tiene una cita con el metal en León. Como cada año, la Velaria de la Feria comenzó a recibir desde temprano a quienes llegaron para vivir una jornada marcada por guitarras, playeras de bandas, botas, chamarras, tatuajes y largas cabelleras.
Mientras el público comenzaba a ocupar el recinto y algunos recorrían las exposiciones y espacios del festival, la quinta edición del Candelabrum Metal Fest 2026 tuvo su primer encuentro con los medios de comunicación.

Antes de que comenzaran las bandas, el productor general Kezhia Quintero, acompañado por artistas y representantes de organizaciones civiles, habló sobre esta edición, las causas que encontraron espacio en el festival y una posibilidad que lleva tiempo rondando entre la organización: hacer crecer el Candelabrum.
El Candelabrum ya piensa en crecer
La quinta edición también sirvió para hablar de lo que se piensa en un futuro para el festival después. Durante la conferencia, Quintero señaló que uno de los escenarios que la organización tiene en mente es aprovechar la explanada ubicada junto a la Velaria para ampliar el festival y, eventualmente, sumar un segundo escenario.
La idea todavía pertenece al terreno de los planes, pero el espacio ya forma parte de los proyectos de la organización.
“Estamos paso a paso, estamos minuto a minuto. Queremos sacar adelante este festival perfecto y después aventarnos ya la logística del que sigue. Pero sí tenemos obviamente la imaginación, el sueño de crecer Candelabrum”.

El productor explicó que incluso durante el montaje de esta edición surgió nuevamente esa posibilidad de mirar hacia la explanada contigua y pensar en una expansión.
“Mi sueño era que llegáramos con montaje, volteamos a ver la explanada de aquí al lado y decíamos: ‘Pues yo creo que en unos añitos estaría bien tener dos escenarios, ¿no? Expandir el festival, hacerlo el doble y todo’. Creo que este lugar da para crecer el festival y traer cada vez bandas más grandes”.
Hay planes para futuras ediciones, aunque el siguiente paso dependerá de cómo avance esta quinta edición.
“Esperemos que el próximo año se nos cumplan ahí unas que ya tenemos pensadas si es que todo sale bien, pero todavía no queremos correr sin caminar, entonces vamos paso a paso”.
El metal también abrió espacio para ayudar
Antes de que el sonido de las bandas tomara la Velaria, las organizaciones civiles invitadas comenzaron a recibir a quienes se acercaron para conocer sus proyectos y aportar.

Una de las iniciativas convocó a la donación de cabello y trenzas para la elaboración de pelucas destinadas a pacientes con cáncer a través de CANVIES (Cáncer Vida y Esperanza). El público podía acercarse y participar con una donación que, lejos del escenario, tenía otro propósito dentro de la jornada.
También estuvo Casa de Tío Goyo, dedicada al rescate de perros, que recibió alimento para los animales, productos de limpieza y material médico.
Con un área de exposición, zona gastrónomica, mercancía, fotografías, cervezas y camisetas de bandas, estos espacios formaron parte del recorrido de quienes llegaron desde temprano y sumaron otra actividad al primer día del festival.

NecrosHorns puso el metal frente a la cámara
La exposición de NecrosHorns llevó al festival una serie de imágenes relacionadas con la escena del metal y una propuesta que el fotógrafo preparó especialmente para esta edición.
El propio artista explicó que presentar su trabajo en Candelabrum representaba una oportunidad para llevar su fotografía a un espacio más amplio.
“Es un honor muy grande para mí. Espero que disfruten la exhibición. Es la primera vez que expongo a este nivel. He hecho mis trabajos anteriormente bastante grandes, pero quería hacer algo especial para Candelabrum, para Latinoamérica también, y quería mostrar mi trabajo de una forma mucho más amplia”.
La exposición quedó como uno de los puntos para recorrer entre una banda y otra, con asistentes que se detenían frente a las imágenes antes de regresar al escenario.

Necronos abrió la jornada musical
Llegaron las guitarras. Necronos fue la banda encargada de comenzar la parte musical del primer día. El público se fue concentrando frente al escenario mientras avanzaba la tarde y el recinto comenzaba a tomar el ritmo propio de un festival de metal.
Después llegó Vinnum Sabbathi, seguida por Spiritus Mortis y Nite, las horas pasaron entre el mejor repertorio de las bandas, cerveza y grupos de amigos que iban y venían por la Velaria.

Frente al escenario aparecieron las manos cornudas, el movimiento de las cabelleras y el headbanging, mientras algunos aprovechaban los cambios de banda para recorrer los espacios del festival.
La organización calculó una asistencia cercana a las 5 mil personas durante esta primera jornada, con público que llegó de distintos puntos para encontrarse en León alrededor de un mismo cartel.
La tormenta obligó a hacer una pausa
Después de las 9 de la noche, el clima cambió el ritmo del metal.
La tormenta llegó cuando todavía quedaba uno de los nombres más esperados por aparecer en el escenario. La lluvia obligó a detener las actividades durante alrededor de 20 minutos, mientras el público buscaba dónde resguardarse y esperaba a que las condiciones permitieran continuar.
La pausa no significó el final de la jornada. Poco después, el festival retomó sus actividades y la gente volvió a concentrarse en los espacios frente al escenario.
Todavía quedaba varias bandas por escuchar.

Destruction, el cierre que esperaban todos
Para el primer día del Candelabrum Metal Fest 2026, el nombre reservado para el cierre fue Destruction.
La banda alemana llegaba como uno de los actos que más esperaba el público que permaneció en la Velaria después de la lluvia.
Con la jornada ya entrada en la noche y el escenario nuevamente activo, las camisetas negras volvieron a acercarse al frente. El primer día todavía tenía pendiente su último capítulo: Destruction frente al público de León.
