León, Gto.— Chavela Vargas hizo de la libertad una parte inseparable de su vida y de su música. Años después de sus últimos escenarios, aquella palabra continúa teniendo eco entre las mujeres que encuentran en su historia un referente para construir sus propias decisiones.
Para Ximena Sariñana, quien participó en “Chavela y Sus Mujeres”, espectáculo presentado en León como parte de la celebración por los 20 años del Forum Cultural Guanajuato, hablar de Chavela es también hablar de las mujeres que han abierto camino para las generaciones que vienen detrás.

En entrevista con Mi Estilo Bajío, la cantante reconoció que todavía hay mucho por hacer en México cuando se habla de libertad para las mujeres.
“No hay que dejar de trabajar todos los días”, señaló al reflexionar sobre el camino que todavía queda por recorrer.
La cantante considera que una de las formas de avanzar está en conocer las historias de aquellas mujeres que decidieron vivir de acuerdo con sus propias convicciones, aun cuando eso significara apartarse de lo establecido, ahí, la historia de Chavela adquiere especial relevancia.
Chavela como referente
Chavela Vargas no solamente dejó una manera particular de interpretar la música mexicana. También dejó una historia de vida marcada por decisiones que, en distintos momentos, rompieron con las expectativas de su época.
Su forma de vivir, de amar, de vestir y de presentarse sobre un escenario construyó una identidad que no buscó acomodarse a lo que los demás esperaban de ella.
Para Sariñana, conocer esas historias permite que otras mujeres encuentren referentes y sepan que también es posible construir una vida y una carrera bajo sus propios términos.
“Mientras más conozcamos estas historias de mujeres que son libres, que se han atrevido a ser diferentes, que son dueñas de sus carreras, de sus decisiones, de sus empresas, de su música y que se salen de la norma, creo que más mujeres así vamos a ver”.
La idea cobra otra dimensión al mirar el escenario que comparte Sariñana con mujeres de distintas generaciones y trayectorias, mujeres que siguen haciendo camino.
Dentro de Chavela y sus mujeres, Ximena convive con artistas como Ofelia Medina, cuya permanencia en los escenarios representa para ella una imagen distinta de lo que significa envejecer siendo mujer dentro de la industria artística.
Sariñana destacó que ver a Ofelia, a sus 76 años, continuar trabajando, girando y buscando nuevos proyectos le resulta inspirador.
En una sociedad donde todavía existe la percepción de que las mujeres tienen una especie de fecha de caducidad profesional, encontrarse con figuras que continúan activas permite imaginar otras posibilidades.
«No se trata únicamente de llegar a una determinada edad y permanecer en un escenario, sino de conservar la posibilidad de elegir, de crear y de seguir buscando aquello que apasiona».
Una voz que permanece
Chavela murió en 2012, pero su voz continúa apareciendo en nuevas generaciones de intérpretes y su historia sigue siendo revisada desde distintas perspectivas.
Por eso, un espectáculo como «Chavela y Sus Mujeres» no solamente recupera sus canciones. También pone sobre la mesa las ideas que acompañaron su vida, entre ellas, la libertad.
En el caso de Ximena Sariñana, acercarse a Chavela también significa reconocer a una mujer que se atrevió a construir su propia identidad y a sostenerla frente a una época que no siempre estaba preparada para recibirla.
Y quizá uno de sus mayores legados está precisamente ahí: en que nuevas mujeres puedan escuchar su historia, reconocerse en ella y entender que vivir bajo sus propios términos también puede ser una forma de abrir camino para las que vienen detrás.