Un miércoles con sabor a Reik marcó el cierre del segundo día de actividades de la edición 92 de SAPICA. Con un retraso de una hora y una asistencia menor a la esperada, el concierto inició en punto de las 10:00 de la noche con la frase de bienvenida de Jesús Navarro: “Bienvenidos al panorama”.
Desde los primeros acordes, el público, en su mayoría jóvenes, se entregó por completo a la banda. La nostalgia se hizo presente en cada tema, creando un ambiente de conexión entre el escenario y los asistentes, quienes corearon y disfrutaron cada canción.
Un viaje a través de los recuerdos
La banda, integrada por Jesús Navarro (voz), Julio Ramírez (guitarrista) y “Bibi” Marín (guitarra eléctrica), ofreció un recorrido musical que combinó lo más reciente con los éxitos que han marcado su trayectoria.
El concierto arrancó con “Baja California”, una canción que evoca los orígenes de la banda y su regreso a una esencia más acústica. Con “Panorama”, Reik reforzó la identidad de su gira, llevando a los asistentes a un viaje introspectivo con una producción visual impecable.
La noche continuó con “El Correcto”, tema en el que Carin León, aunque ausente físicamente, se hizo presente en la interpretación de Jesús Navarro, quien con su característico estilo imprimió sentimiento a cada palabra.
Los primeros acordes de “Sabes” desataron la euforia del público, que en un solo coro recordó los inicios de la banda, cuando las baladas de amor y desamor comenzaron a definir su camino. La nostalgia se hizo más profunda con “Noviembre Sin Ti”, una de las canciones más coreadas de la noche, donde las luces de los celulares iluminaron el Foro en un mar de destellos.
Con “Inolvidable”, Reik llevó a los asistentes a una época en la que sus baladas dominaban la radio, mientras que con “A Veces Bien y A Veces Mal”, colaboración con Ricky Martin, demostraron su versatilidad al fusionar su sonido con ritmos más modernos.
El cierre llegó con “Te Fuiste de Aquí”, una de las canciones más emblemáticas de su carrera. La despedida se sintió como un eco de memorias compartidas entre el público y la banda, dejando en el aire la promesa de un reencuentro en el futuro.
Al final de la noche, la sensación de nostalgia y complicidad quedó impregnada en cada rincón del recinto, marcando el cierre de SAPICA 92 con una velada donde la música de Reik volvió a ser el puente entre generaciones.
