La noche se llenó de nostalgia en el Palenque de León con el regreso de una de las favoritas, Marisela, “La Dama de Hierro”, quien con más de 30 años de carrera volvió a uno de los escenarios donde inició su trayectoria. Más de 4,000 asistentes se reunieron para escucharla, a pesar de un retraso de hora y media.
Finalmente, el espectáculo comenzó con un video recopilatorio de su carrera. Vestida en un brillante vestido negro con flores, Marisela saludó con un efusivo “¡Arriba León, los amo!”, dando inicio con “Sin él” y “Dios bendiga nuestro amor”. La emoción creció entre el público adulto, especialmente entre las mujeres, quienes cantaron al unísono “Sola con mi soledad” y otros temas de desamor que despertaron sentimientos de empoderamiento.
En la mitad del show, Marisela sorprendió con un sombrero texano y un acordeón, interpretando “El sauce y la palma” y “El niño perdido” al estilo sinaloense. Luego de invitar a sus seguidores a cantar “Enamorada y herida”, la intérprete continuó con otros de sus éxitos: “El chico aquel”, “No puedo olvidarlo”, y “A cambio de qué”.
La cantante también compartió momentos personales y reflexiones sobre el desamor y la fortaleza femenina, comentarios que resonaron con el público, especialmente las mujeres que cantaban y aplaudían con fuerza. Su característico estilo de hablar directamente a sus seguidores, intercalando consejos amorosos, hizo que la audiencia se sintiera parte de su historia, provocando risas, exclamaciones y aplausos.
Antes de despedirse, interactuó con el público: “¿Verdad que no soy la única que se ha quedado enamorada y herida? Recuerden, mujeres, a los hombres hay que hablarles despacito”. Con este consejo, “La dama de hierro”, concluyó su concierto, dejando entre el público un ambiente de alegría y fortaleza.
