Irapuato, Gto.- El lunes por la noche, el Foro de la Gente en Irapuato parecía haberse trasladado unas décadas atrás. Apenas se apagaron las luces, los primeros acordes de “La Muralla Verde” recorrieron el recinto y, al instante, cientos de personas comenzaron a corear. La mayoría eran mayores de 40 años, muchos con recuerdos que parecían recién desempolvados.
El ambiente olía a feria y nostalgia a la vez. Entre los puestos de comida, los aplausos y el murmullo de la multitud, se sentía que todos estaban listos para revivir un momento que no tenía que ver solo con música: era un viaje a su juventud, a los días en que el rock en español era la banda sonora de la vida cotidiana.

Cada tema parecía elegido con cuidado para traer recuerdos: “Tu Cárcel”, “Luz de Día”, “Eterna Soledad” y “Guitarras Blancas” hicieron que el público cantara y recordaba. Algunos grababan con el celular, otros levantaban las manos al aire, y más de uno se dejaba llevar por la emoción, recordando historias propias con cada estribillo.
El momento más intenso llegó con “Lamento Boliviano”. Todo el foro se unió en un solo coro, se escuchaba más fuerte que la música de la banda; el público llenaba cada rincón con sus voces. No estaba Marciano Cantero (qepd), pero la esencia de Enanitos Verdes permanecía intacta. La banda sobre el escenario parecía alimentarse de esa energía, cada guitarra, cada bajo, cada batería se sentía en el pecho de los asistentes.
Las luces que cambiaban al ritmo de la música y el eco de los coros, la Feria de las Fresas 2026 mostró que aún hay un lugar para los clásicos. Una noche donde la música no solo se escuchó, sino que se sintió, se recordó y se compartió.
