León, Gto.- El basquet ya tiene fecha, sede y drama asegurado. León está a punto de convertirse en el epicentro del deporte ráfaga en América con la llegada del FIBA U18 AmeriCup 2026, y México no la tendrá nada fácil.
El sorteo oficial ya puso las cartas sobre la mesa: el equipo nacional quedó ubicado en el Grupo A junto a Estados Unidos, Brasil y Argentina, tres selecciones con historial y peso en esta categoría.
¿La buena noticia? Todo se jugará en casa.
Un grupo que no perdona errores
El camino de México en el torneo arranca contra Brasil, un rival que históricamente ha complicado a la selección nacional en categorías juveniles. En su último enfrentamiento, en 2022, los brasileños se llevaron la victoria con marcador de 75-57.
Después vendrá uno de los duelos más esperados: enfrentar a Estados Unidos, el país que domina el basquet juvenil en el continente y que suele llegar como favorito en cada edición.
El cierre de la fase de grupos será contra Argentina, otra selección con tradición y talento en formación.
En paralelo, el Grupo B quedó conformado por República Dominicana, Venezuela, Canadá y Puerto Rico, completando así el cuadro de ocho selecciones que buscarán avanzar.
León, cancha internacional
Del 1 al 7 de junio, el Domo de la Feria será el escenario donde se definan no solo los mejores equipos juveniles del continente, sino también el futuro inmediato del básquet.
No es un torneo cualquiera. Aquí están en juego cuatro boletos para la Copa del Mundo FIBA Sub-19 de 2027, lo que eleva la intensidad desde el primer partido.
Además, el formato cambia: los equipos se enfrentan todos contra todos en su grupo, los líderes avanzan directo a semifinales y el resto pelea su pase en cruces eliminatorios.
Más que un torneo, una vitrina
Este tipo de competencias no solo define campeones, también revela a las próximas figuras del deporte. Muchos de los jugadores que hoy compiten en estas categorías terminan en ligas profesionales o selecciones mayores.
León ya tiene experiencia en este tipo de eventos. En los últimos años ha sido sede de torneos internacionales organizados por FIBA, lo que ha colocado a la ciudad en el mapa del básquet continental.
La elección del municipio como sede no es casual: infraestructura, afición y organización han sido factores clave para atraer este tipo de competencias.
La presión de jugar en casa
Para México, el reto es doble. No solo enfrentará a rivales de alto nivel, también lo hará frente a su gente.
La misión es avanzar, competir y buscar uno de los cuatro boletos al Mundial.