Guanajuato, Capital.- Hay fechas que los habitantes de Guanajuato capital tienen bien ubicadas en el calendario: cuando llega julio y se escucha hablar de la Presa de la Olla, muchos ya saben que toca salir, caminar por la zona y ser parte de una tradición que ha pasado de generación en generación.
Este lunes, los alrededores de la presa volvieron a llenarse de familias, visitantes y curiosos que llegaron para ver uno de los momentos más esperados: la apertura de sus compuertas.

La gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, encabezó la ceremonia por los 276 años de esta celebración, acompañada por su esposo, sus hijos y el secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona.
A la una de la tarde llegó el instante que todos esperaban. Las compuertas se abrieron y el agua comenzó a salir del embalse mientras los fuegos artificiales anunciaban el inicio del desfogue. Desde distintos puntos cercanos a la presa, las personas observaron el momento entre aplausos, celulares arriba y miradas de quienes cada año regresan para vivir la escena.
Más que una tradición
Aunque la apertura de la Presa de la Olla nació hace más de dos siglos como parte de una obra para llevar agua a la ciudad, con el tiempo se convirtió en una de esas actividades que forman parte de la identidad de Guanajuato.
Hoy, más que un acto relacionado con una infraestructura hidráulica, es una reunión donde se mezclan historia, paseo y convivencia.
La zona se transforma durante esta fecha: familias completas llegan desde temprano para encontrar un lugar con buena vista, grupos de amigos aprovechan para recorrer los alrededores y visitantes incluyen la celebración dentro de su recorrido por la capital.

Antojitos, artesanías y fotos para el recuerdo
Como ocurre en cada edición, comerciantes aprovecharon la llegada de visitantes para instalar puestos con comida, antojitos, artesanías y productos típicos.
El ambiente alrededor de la presa se llenó de personas caminando, comprando algún recuerdo, disfrutando de la gastronomía local y buscando la mejor fotografía del momento en que el agua comienza su recorrido.
Para muchos visitantes, la experiencia no termina con la apertura de las compuertas, sino con quedarse un rato más para disfrutar la tarde en una de las zonas tradicionales de la ciudad.
Una historia que sigue juntando generaciones
Quienes crecieron viendo esta tradición ahora regresan con nuevas generaciones para contarles cómo desde hace décadas Guanajuato tiene una cita anual con el agua.
