CDMX.- La gastronomía de Guanajuato se trasladó a la Ciudad de México como Estado Invitado en la edición 2026 de Sabor es Polanco, que se realizó del 13 al 15 de marzo en Campo Marte. El festival reunió a chefs, restaurantes y productores gourmet de México y Latinoamérica, ofreciendo un espacio donde la cocina regional, los vinos y los destilados mostraron la diversidad y riqueza culinaria del estado.
Un festival con alcance internacional
Sabor es Polanco, que ya había completado más de doce ediciones, recibió a miles de visitantes, críticos gastronómicos, enólogos y aficionados de la cocina. En esta edición, más de 85 restaurantes participaron con degustaciones de vinos, cervezas, destilados y productos gourmet, catas especializadas, talleres gastronómicos y presentaciones de música en vivo. Los asistentes pudieron explorar sabores tradicionales y contemporáneos, además de interactuar con chefs y productores de todo el país.

Guanajuato en el centro del festival
El stand del estado mostró la diversidad gastronómica guanajuatense. Cocineras tradicionales como Dora Isela Castro Andrade, de Celaya, ofrecieron gorditas, mientras Elizabeth Jaralillo Cofradías, de Comonfort, compartió tortillas ceremoniales, platillos tradicionales y talleres de salsas elaboradas en molcajete. Por su parte, el chef Raymundo Gutiérrez, con proyectos en Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende, presentó reinterpretaciones contemporáneas de ingredientes locales que reflejaron la evolución de la cocina guanajuatense.
Vinos y destilados del estado
Durante el festival se promovieron vinos de San Miguel de Allende, Dolores Hidalgo, Comonfort, San Felipe y León, así como mezcales de San Luis de la Paz, tequila Corralejo, Casa Dragones y cervezas artesanales. Los visitantes participaron en catas sensoriales, degustaciones de tequila, mezcal con ingredientes locales y talleres que mostraron la tradición y el desarrollo de la industria vitivinícola y de destilados del estado.
Guanajuato y su proyección internacional
Además de México, Argentina fue país invitado, ampliando la proyección internacional del festival y el intercambio gastronómico con Guanajuato. La participación del estado permitió que visitantes, críticos y compradores conocieran la riqueza de su cocina tradicional, sus propuestas contemporáneas y su industria de vinos y destilados, consolidando su posicionamiento como un destino turístico y gastronómico en Latinoamérica.
