El Centro de Irapuato cambia de mood
Irapuato, Gto.- Durante unos días, caminar por el Centro Histórico de Irapuato no será lo mismo. En los andadores aparecen libros, stands y personas buscando su próxima lectura.
La XV Feria del Libro de Irapuato (FLI) ya ocupa distintos puntos de la ciudad y propone algo convertir espacios cotidianos en lugares para leer, explorar y encontrarse con autores.
No es una sola sede, es un recorrido
A diferencia de otros eventos, aquí no todo pasa en un mismo lugar. La feria se distribuye en los andadores Sor Juana Inés de la Cruz y Juárez, además de la Casa de la Cultura Centro y el Teatro de la Ciudad.
Del 17 al 26 de abril, estos espacios funcionan como estaciones donde cada visitante arma su propio recorrido.

¿Quiénes participan?
La programación reúne a autoras y autores de distintos puntos del país: Guanajuato, Querétaro, Zacatecas, Hidalgo, Nuevo León, Jalisco y Sinaloa.
También hay presencia internacional con invitadas provenientes de Colombia.
En esta edición, Acámbaro participa como municipio invitado, sumando actividades dentro del evento.
Libros para todos los gustos
Más de 30 expositores forman parte de la feria. Hay editoriales, proyectos independientes y espacios donde se pueden encontrar distintos tipos de publicaciones.
Para quienes buscan algo específico o simplemente quieren ver qué hay, la oferta es amplia.
Un evento que busca quedarse
La presidenta municipal Lorena Alfaro García señaló que este tipo de actividades forman parte de la agenda cultural del municipio.
“Estos eventos consolidan a Irapuato como un municipio festivo, cultural y accesible para todas y todos”, mencionó.
Cómo no perderte nada
La cartelera completa, con horarios y sedes, se puede consultar en las redes del Instituto Municipal de Cultura, Arte y Recreación de Irapuato y del gobierno municipal.
Ahí se actualiza la programación para quienes quieren organizar su visita.

Leer en la ciudad
La feria cambia la dinámica del Centro Histórico, los libros salen de espacios cerrados y se colocan en el paso diario.
Con puestos, actividades y recorridos, cada persona decide si entra por curiosidad… o si sale con un libro bajo el brazo.