León, Gto.- Más de 7,000 corredores saltaron a la pista en el Medio Maratón BJX, pero no lo hicieron solos. Junto a ellos, aunque fuera del circuito, caminan silenciosamente los pasos de sus familias, parejas y amigos, quienes han sido parte fundamental de este trayecto.
Durante meses, ellos también entrenaron: en cada desayuno preparado pensando en la dieta, en cada conversación que dio ánimo tras los días de cansancio, en cada pequeño ajuste de la vida diaria para apoyar el sueño de cruzar la meta. Saben cuántas madrugadas de entrenamiento, cuánto sacrificio y cuánta disciplina ha costado este momento.

Hoy, aunque no llevarán número en el pecho, ni competirán por tiempos, estarán ahí: en la orilla de la pista, en las banquetas, en los puntos de hidratación improvisados, en cada aplauso y cada grito de aliento. No importa si sus corredores llegan en primer lugar o cierran la carrera; para ellos, el verdadero logro es verlos cruzar la meta con el corazón latiendo fuerte y la mirada puesta en el esfuerzo cumplido.
Cartulinas, matracas, polvo de colores, nerviosismo y mucho amor se vive fuera de la pista, emoción que inunda las calles que conforman la ruta del medio maratón.
Con una botella de agua , la palabras que renueva el paso, la sonrisas que sostienen cuando las fuerzas flaquean. Para quienes esperan fuera de la pista, esta también es una carrera de amor, de apoyo y de orgullo.

Habrá cansancio, pero apoyo nunca faltará. Hoy, la meta no solo se mide en kilómetros. Se mide todo lo que late alrededor de cada corredor.
