León, Gto.- Hay bandas que no necesitan presentación porque basta escuchar unos segundos para que automáticamente regresen las fiestas de cochera, los tenis llenos de tierra después del slam y esa etapa donde el rock mexicano convivía con cumbia, reggae y hip hop sin pedir permiso.
Así pasa con El Gran Silencio, agrupación que oficialmente volverá a León como parte de la tercera edición del Rockstar Fest.
La cita será el próximo sábado 31 de octubre en la Velaria de la Feria, recinto que poco a poco comienza a perfilar una noche donde la nostalgia y el desorden musical volverán a encontrarse.
La banda regiomontana fue anunciada como el cuarto artista confirmado del festival y la noticia rápidamente comenzó a moverse entre quienes todavía tienen canciones como Dormir Soñando, Chúntaro Style o Cirilo guardadas en alguna playlist de confianza.
El regreso que muchos estaban esperando
Después de su presentación en la edición pasada, el nombre de El Gran Silencio comenzó a repetirse entre comentarios, publicaciones y conversaciones de festival.
“El Gran Silencio vuelve listo para hacer vibrar el escenario como se debe”, adelantaron los organizadores del Rockstar Fest.
Y es que la banda tiene algo que pocas agrupaciones han logrado mantener con el paso del tiempo: convertir cada concierto en una fiesta donde caben distintas generaciones. No importa si alguien los conoció por MTV, por discos piratas en el tianguis o por videos virales en TikTok; el resultado termina siendo el mismo: todos acaban bailando.
Cuando el rock se mezcló con la calle
A finales de los noventa y principios de los 2000, mientras muchas bandas seguían rutas más tradicionales del rock, ellos decidieron mezclar sonidos que normalmente no convivían en el mismo escenario.
Cumbia, reggae, rap, rock y ritmos norteños comenzaron a formar parte de una identidad completamente urbana que terminó conectando con públicos muy distintos. Su estilo no solo funcionaba en festivales de rock; también podía sonar en fiestas familiares, bares o cualquier lugar donde hubiera ganas de bailar.
Esa mezcla terminó convirtiéndolos en una de las bandas más reconocibles del norte del país y en una referencia obligada para entender cómo evolucionó la música alternativa mexicana en las últimas décadas.
Rockstar Fest quiere seguir creciendo
Aunque apenas llegará a su tercera edición, el Rockstar Fest ya comenzó a posicionarse como uno de los encuentros musicales que más ruido generan en la región. El festival ha apostado por reunir proyectos clásicos del rock mexicano junto a propuestas actuales y sonidos alternativos.
La edición de este año buscará repetir la fórmula que convirtió las anteriores entregas en noches donde el público termina coreando canciones que marcaron distintas generaciones.
