El Auditorio Renacimiento en la ciudad de León, se llenó de cine con la presentación del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF) que tuvo como objetivo, reforzar los lazos de colaboración, promoción y permanencia entre los leoneses involucrados en los ámbitos del arte, la cultura y la cinematografía..
GIFF demostró una vez más su penetración en el tejido de la ciudad industrial más importante del estado y reitera su papel como una de las principales instituciones culturales del país, comprometida a impulsar el avance de nuestra comunidad.
A través de su directora ejecutiva Sarah Hoch el compromiso permanente del Festival con los artistas y la comunidad leonesa. Los vínculos entre la ciudad, su gremio cultural, y el Festival, junto con otras instituciones dedicadas a promover el arte y la cultura, fructificó en una noche inolvidable para todos los participantes.
Desde hace más de 25 años GIFF apuesta por rescatar y enaltecer las historias guanajuatenses con eventos como el certamen de documental universitario Identidad y Pertenencia. Su brazo formativo continúa siendo la primera puerta que abren muchos cineastas noveles al cine mexicano. La educación de nivel profesional que ofrece GIFF es un apoyo primordial para que los jóvenes talentos leoneses impulsen su carrera y continúen generando una cantidad estimable de producciones en su propia ciudad.
Sarah Hoch resaltó lo mejor de la vigesimoquinta edición y ofreció una muestra de lo que pueden esperar este año en León: muestras especiales, talleres, conferencias, homenajes, pasarelas, alfombras rojas, estrenos, cine para niños, además de funciones de horror en el cementerio y cinema-picnic en el Estadio Domingo Santana —sede de los Bravos de León.
El público reunido disfrutó de la película Fiesta nacional, en compañía de su director Augusto de Alba y el compositor de la banda sonora Nirl Cano. Además, el matador Diego Silveti —heredero de la dinastía taurina más importante del estado y protagonista del filme junto a Kena Bautista (indígena de origen wixárika) y el albañil Arturo Becerril (que en Semana Santa, representó el papel de Jesucristo en el Vía Crucis, de Iztapalapa)— envió un cálido videomensaje, pues no pudo asistir a la ceremonia debido a problemas de salud. Al finalizar, los autores de la cinta participaron en una sesión de preguntas y respuestas con la audiencia.
