Situada entre un impresionante valle de serranías, ríos, lagunas y manantiales, la comunidad de Comanjilla se erige como un oasis de tranquilidad y rejuvenecimiento en el estado de Guanajuato.
Este destino se ha convertido en el favorito de los turistas que buscan escapar de la rutina diaria y recargarse de energía, todo ello a un costo sumamente accesible.
Ubicación
Comanjilla se encuentra en la sierra de Guanajuato, específicamente en el municipio de Silao.
Esta región se caracteriza por un lomerío que se extiende de 8 a 10 kilómetros de ancho, con elevaciones que forman parte de la Sierra de Guanajuato y la Sierra de la Tlachiquera.
Uno de los puntos más altos es el “Cerro del Cubilete”, con una altura de 2,569 metros.
La zona es conocida por sus aguas termales, resultado de las fracturas geológicas y la explotación de mantos acuíferos subterráneos que han extraído diversos minerales como oro, plata, cobre, plomo, zinc, entre otros.
Historia
Esta zona tiene un rico pasado histórico, siendo hogar de los villistas durante la Revolución Mexicana.
Las sequías de 1907 y 1908 causaron hambrunas, y posteriormente, en 1916, los rebeldes se apoderaron de los granos de las haciendas y ranchos de la región.
A pesar de estos desafíos históricos, Comanjilla ha mantenido su encanto y se ha convertido en un punto turístico gracias a sus aguas termales.
Aguas Termales
Su tesoro son las aguas termales de Comanjilla y Aguas Buenas son uno de los principales atractivos de la región.
El Baron de Humboldt las reputó como las más calientes del mundo, y se cree en sus propiedades curativas, especialmente para enfermedades de la piel.
stas aguas sulfurosas y alcalinas han propiciado la creación de balnearios y hoteles que ofrecen tratamientos y experiencias de relajación
Atractivos Turísticos
Además de las aguas termales, Comanjilla ofrece otros atractivos como el parque acuático Splash y los arroyos como el Capulín, donde las familias locales y los visitantes disfrutan de días de campo.
Su Sabor
La gastronomía local es otro punto destacado, con una variedad de opciones que van desde frituras hasta restaurantes con platillos tradicionales como quesadillas, tacos y enchiladas.
Para los viajeros visitar Comanjilla es una experiencia única. Desde la entrada, donde las haciendas, tiendas de abarrotes y vendedores de frutas dan la bienvenida, hasta los balnearios y granjas rústicas donde se pueden aprovechar los «pocitos» de aguas termales.
Ya sea relajándose con una mascarilla facial, aprovechando las propiedades curativas del agua, o disfrutando de la gastronomía local, Comanjilla ofrece algo para todos los gustos.

