León, Gto.- La máscara azul y blanca de Atlantis guarda más que una identidad: es la historia viva de 42 años de entrega a la Lucha Libre mexicana. El llamado “Ídolo de los niños”, regresó a León para promocionar la función del próximo sábado 16 de agosto en el Palenque de la Feria, donde se definirá el Campeonato Mundial de Parejas del CMLL, una noche que marcará el rumbo hacia el 92 Aniversario de la Arena México.
En conferencia de prensa, firma de autógrafos y hasta en visita al estadio, Atlantis no solo convocó a los aficionados, también lanzó un mensaje claro: apoyar a los empresarios que apuestan por mantener vivo este espectáculo en ciudades como León.
Defiende su técnica
Con la serenidad que da la experiencia, Atlantis dejó claro cuál es la lucha que lo define: “La mejor lucha libre es la clásica, de llaves, de tirar a la lona. Yo con esa crecí. La que está ahorita, mis respetos, cada cabeza es un mundo”, aseguró.
Fiel a ese estilo, se ha mantenido vigente frente a generaciones de luchadores y estilos cambiantes, convencido de que las bases olímpicas y la lucha a ras de lona son el corazón del pancracio.
42 años y contando
Su secreto ha sido la disciplina. Entrena de lunes a sábado, cuida cada detalle de su vida profesional y se entrega por completo a su público, en especial a los niños, que lo convirtieron en ídolo desde los años 80. En más de cuatro décadas, asegura no haberse visto envuelto en escándalos, pues su objetivo siempre ha sido “puras cosas positivas con buenas intenciones”.
La lucha, su gran amor
“Mi vida es la lucha libre”, reconoce sin titubeos. Nunca se ha interesado en ser profesor de nuevas generaciones, salvo en el caso de su propio hijo, Atlantis Jr., quien porta con orgullo el legado. A quienes aspiran a subirse a un cuadrilátero, aconseja acercarse a verdaderos maestros como El Satánico y desconfiar de quienes buscan solo lucrar: “hay muchos que venden humo blanco y solo les quieren sacar dinero”, advirtió.
León, tierra de lucha libre
Atlantis recuerda con cariño sus primeras visitas a León, cuando debutó en la legendaria Arena Isabel, un escenario que fue cuna de grandes gladiadores hasta convertirse en estacionamiento en los años 90. Aún así, esa arena y su público viven en su memoria: “En León son muy conocedores de la lucha libre, aquí han salido luchadores que han triunfado a nivel nacional e internacional”, señaló.
Un ídolo eterno
Apodado también como El Rey de los Mares, Atlantis incluso tuvo una etapa como rudo entre 2006 y 2010, no porque lo buscara, sino como una forma de darle un respiro a su imagen de técnico. Hoy, tras cuatro décadas en las carteleras más importantes, sigue convencido de que la esencia no ha cambiado: “La lucha libre es como la escuela, como las tablas del 1 al 10: siempre serán las mismas bases”, afirmó.