Viento, luces y un viernes que prometía
León, Gto.- La velaria de la Feria de León no tuvo una noche cualquiera. Desde antes de que comenzara el concierto, el ambiente se dejó sentir, ráfagas de viento cruzaban el recinto mientras la gente esperaba, con celulares en mano y ganas de cantar lo que muchos conocen desde hace años.
No era solo otro show. Era el formato sinfónico de Yandel, una propuesta que mezcla el reguetón con una orquesta en vivo, una combinación poco común.
Reguetón viejo, outfits y memoria
Desde horas antes, el público comenzó a llegar con la idea de revivir una etapa. Se veían gorras, lentes, cadenas y prendas que remiten a los inicios de los 2000, cuando el reguetón empezaba a sonar en discman, en el camión o en las primeras fiestas de secundaria.
No era solo ir a un concierto. Para muchos, era regresar a esa época donde estas canciones formaban parte de la rutina diaria.
La emoción se notaba en grupos de amigos, en parejas, ya sabían qué canción querían cantar desde el primer momento.
Fuego
A las 9:21 de la noche, una lluvia de fuego marcó la entrada del cantante al escenario. Detrás, la Orange Music ya estaba lista para acompañarlo en este formato.
Yandel apareció fiel a su estilo: gorra, lentes oscuros y vestido de negro, una imagen que remite a sus años más representativos dentro del género.

Con luces en tonos azules y blancos, el concierto comenzó con “Puño de Tito”. Bastaron los primeros segundos para que el público respondiera.
“Mano arriba, mano arriba, una bulla”, lanzó, mientras la velaría seguía el ritmo.
Canciones que todos querían escuchar
El recorrido siguió con temas que han acompañado fiestas, viajes y momentos desde hace años. “Abusadora” apareció en el setlist y fue de las primeras que conectó con todos los asistentes.
Yandel hablo con el público:
“Buenas noches, gracias por estar aquí. Por no olvidarse de mi, espero que nunca olviden… tenemos casa llena”.
La noche avanzó con “Rakataka”, “Anoche soñé contigo” y “Ay mi Dios”. En varios de estos temas, Yandel interpretó únicamente sus partes, mientras el público se encargaba de completar las secciones que originalmente corresponden a Wisin, generando una dinámica natural con quienes conocen cada canción.
Perreo en pareja
Hubo un punto donde la dinámica cambió. Yandel presentó una canción como la excusa para acercarse a alguien más.
“Acércate a tu pareja dile que chula bebecita», dijo antes de “Noche de sexo”.
La reacción fue inmediata: parejas cantando juntas y siguiendo el ritmo dentro del recinto.
La orquesta
El formato sinfónico no quedó solo en el nombre. La presencia de la orquesta aportó otra forma de escuchar canciones conocidas.
Las bases del reguetón se mantuvieron, pero con arreglos que acompañaron cada tema sin perder su estructura original, la combinación permitió recorrer distintas etapas de la carrera del artista en un mismo show.
Las infaltables
El concierto también incluyó temas como “Me estás tentando”, “Moviendo caderas” y “Algo me gusta de ti”, que siguen presentes en cualquier playlist del género.