León, Gto.- En Uriangato no basta con mirar al cielo, aquí se fabrica el vuelo. Cada año, cuando llega octubre y se acerca la fiesta patronal a San Miguel Arcángel, el municipio entero se transforma: familias, vecinos y artesanos se reúnen en casas, patios y talleres para dar vida a los globos de cantoya, tradición que pasa de generación en generación y que este 2025 celebra su quinta edición en festival internacional.
Uriangato no solo organiza un evento: comparte al mundo su manera de entender la fe, la memoria y el arte popular. Hacer un globo es más que un pasatiempo: es una ofrenda.
Amor y Tradición
Se corta el papel de china en enormes pliegos, se pega con paciencia, se ajusta con alambre y, en el centro, se coloca la mecha de cera y estopa que encenderá los sueños.
Al volar, cada globo lleva un mensaje íntimo: un recuerdo, una petición, un deseo de protección para el pueblo.
Este año, 27 grupos de globeros —entre locales, nacionales y extranjeros— llenarán el cielo de color con figuras monumentales.
Colombia, Brasil, Michoacán, Yucatán, CDMX y Estado de México estarán presentes, pero el corazón siempre será Uriangato, donde nació la costumbre de fabricar y soltar globos como parte de la identidad comunitaria.
A dos horas de León, este rincón del sur de Guanajuato es también punto de encuentro con Yuriria, su laguna milenaria; Moroleón, famoso por el textil; y Salvatierra, Pueblo Mágico lleno de historia. La ruta es perfecta para quienes buscan una escapada cultural y de tradición.
La Cita
Del 2 al 5 de octubre, las elevaciones serán al amanecer y al atardecer, en un espectáculo que no se explica solo con palabras: hay que vivirlo.
En Uriangato, los globos de cantoya no son solo papel y fuego: son orgullo, memoria y comunidad.

