Bastaron 80 minutos para que más de 32 mil personas vibraran con Sam Smith en el Foro Mazda de la Feria de León. Su música, su talento, su libertad y la conexión con su público leonés que tuvo desde el primer instante que llegó a León. Se convirtieron en el mensaje que transmitió a través de su música: “Amor es amor”.
El recinto estaba abarrotado en toda su magnitud. En esta ocasión se abrieron otras dos áreas, en la zona cero, donde otros cientos de personas lograron disfrutar de concierto a unos metros de la estrella británica. Nadie se quería quedar sin verlo, alrededor de la velaria miles de personas buscaban un lugar para verlo, aunque fuera de lejos.
Desde días antes, el británico había causado revuelo en la ciudad con su paseo por el Centro Histórico y su visita a las tradicionales nieves de San Juan de Dios. Las largas filas y la lucha por boletos habían quedado atrás; era el momento que muchos esperaban, quizás irrepetible, de tener en León a un artista de su talla.
A las 9:18 de la noche, Sam Smith apareció en el escenario vestido con un elegante smoking negro, desde el primer instante su personalidad impactó a todos con su cabellera peliroja, su cuerpo corpulento que no dejó de moverse ni un instante. Arrancó con “Stay with me”tuvo el detalle de saludar en español: “Hola León, te amo”, provocando gritos y ovaciones de un público que ya estaba entregado, se rindieron ante sus encantos de inmediato.
En los primeros momentos un fan lanzó al escenario un peluche del Dr. Simi personalizado como “Simi Sam”. Smith lo recogió y agradeció: “Gracias, lo voy a guardar toda la vida”. Colocó el peluche en un lugar visible del escenario, generando una ola de emoción entre los asistentes.
Tras “I’m not the only one”, Smith dio su primer mensaje de la noche: “No les puedo expresar la emoción que sentimos por estar aquí. Nos han tratado con mucho amor y cariño. Hoy será una noche de música, de amor y de libertad. Gracias por apoyarme durante todos estos años. Estoy feliz de estar en León”, mencionó también que tenía 6 meses de haber parado su gira, pero cuando le propusieron ir a México, no lo pensó dos veces.
La emoción y los latidos del público iban en aumento como la adrenalina, arriba del escenario. Los acordes de “Too good at goodbyes”, hacía saber que todo había valido la pena. Por todo el recinto se escuchó “debes de pensar que soy un tonto, debes de pensar que soy nuevo en esto, pero yo, ya he visto todo esto antes», mientras su voz y la escenografía capturaban la atención de todos. Sus movimientos al compás de cada canción añadieron dinamismo al espectáculo.
Smith dejó el escenario brevemente para cambiar su atuendo. Todos pensaban que ya vendría la versión de Sam que todos esperaban, pero no fue así, regresó al escenario portando una camisa deportiva con la leyenda “Latino fan club”, diseñada por Willy Chavarría. Aunque el público esperaba más de su estilo habitual, con tacones y maquillaje llamativo, la energía se logró mantener alta con “Diamonds” y “How do you sleep”, que incluyeron coreografías impecables.
Poco a poco el público, especialmente sus seguidores más fieles, seguía esperando más de su icónica extravagancia. Algunos gritaban desde la zona cercana al escenario: “Hermana, saca los tacones, tu personalidad drag”, que todos esperaban como en sus giras mundiales y sus videos, la gente estaba preparada para ver eso y más. «Seguramente le dijeron que se portara bien», «Yo creo le dijeron que somos muy mochos», «No se vale está muy tapado», reclamaban sus fans que pagaron cerca de 4 mil pesos por verlo, mientras Sam Smith, muy tapado, pero no dejaba de entregarlo todo en el escenario.
Como si las suplicas de los asistentes, hubieran sido escuchadas. Llegó el momento más icónico de la noche cuando Smith sorprendió con su ya muy conocido vestido rosa para interpretar “I’m not here to make friends”. La multitud estalló en aplausos y gritos al verlo en su máxima expresión artística. “Ese sí es Smith”, “Así te queríamos ver”, «Te amamos», «Esta es la mejor versión tuya», «Vaya, ya era hora», se escuchó entre los asistentes a los que poco les duró el gusto, acabándose la canción, el vestido se guardó y siguió el show con Sam, muy tapadito.
La noche avanzó rápidamente con un setlist lleno de éxitos. Antes de cerrar, agradeció a su mejor amiga por acompañarlo en su sueño musical. Cerró con “Desire”, “I feel love” y “Unholy”, después de 80 minutos exactamente como buen británico fue puntual en iniciar y acabar.
A pesar de probablemente ser la única vez de ver a Sam Smith en León, una producción de primera, algunos fans comentaron que sintieron el show más sobrio de lo habitual y que faltó el erotismo característico de sus presentaciones.
“Lo único malo del concierto de Sam Smith es que no dejaron que se encuerara, aunque la gente le gritaba que se quitara la ropa, al parecer su equipo no lo permitió”,»Le faltó sacar», «Me disculpan pero a mi tía Sam, mis tías católicas panitas me la reprimieron en el vestuario, todo bien solo el vestuario estuvo muy recatado«, «Fue un concierto, pero considero que el artista debería de haber dado un espectáculo que está acostumbrado a realizar en cualquier lugar», con algunos de los comentarios que se leen en redes sociales, sobre la sobriedad que manejo el cantante. Alonso Limón Rode, director de la Feria de León, en entrevista comentó que no habría sensura, pero se había hablado con sus representastes que era una feria familiar y el show, deberia de ir acorde.
A pesar de todo ello, Sam Smith, le cantó al amor y la libertad. Logró conquistar y poner a sus pies a una ciudad conocida por su conservadurismo, no solo con su talento, sino con la cercanía y el amor que compartió con su público.
Setlist
- Stay with me
- I’m not the only one
- Too good at goodbyes
- Diamonds
- How do you sleep
- Dancing with a stranger
- I’ve told you now
- Lay me down
- Gimme
- Lose you
- I’m not here to make friends
- Desire
- I feel love
- Unholy
