León, Gto.- Cada año, León se transforma en una ciudad de paso. Calles y bulevares se integran a un trayecto que no inicia ni termina aquí, pero que encuentra en el municipio un punto clave para miles de personas que avanzan con un mismo destino: la basílica de San Juan de los Lagos. Durante estos días, la movilidad urbana cambia y la ciudad vuelve a integrarse a una de las peregrinaciones más numerosas del Bajío.
Para este periodo, ya se definió una ruta específica para el ingreso y tránsito de peregrinos a pie y ciclistas, con el objetivo de ordenar el recorrido y reducir riesgos tanto para quienes participan en la caminata como para automovilistas y transporte urbano.
Una ciudad que se adapta al paso de la fe
El paso de los contingentes no es improvisado. Implica coordinación, previsión y respeto mutuo. Conocer el recorrido permite a la ciudadanía anticipar tiempos, elegir rutas alternas y entender que el movimiento de estos días responde a una tradición que se repite año con año.
Durante la peregrinación, León funciona como un corredor que conecta trayectos largos y jornadas que pueden extenderse por horas. La recomendación general es conducir con precaución, respetar los espacios delimitados y mantener la paciencia ante la presencia de grupos numerosos.
Así es la ruta de ingreso a León
Las personas que llegan a León desde Silao, es decir, de oriente a poniente, ingresan por la zona del entronque a Comanjilla. Desde ese punto, el avance continúa hacia el norte hasta incorporarse al Eje Metropolitano.
El trayecto sigue por el bulevar Morelos, uno de los puntos con mayor concentración de peregrinos y ciclistas durante el recorrido. Esta vialidad se convierte en una arteria compartida, donde el flujo peatonal y ciclista es constante, por lo que se pide a los automovilistas reducir la velocidad y mantenerse atentos.
Este tramo resulta fundamental para el tránsito dentro de la ciudad, ya que conecta directamente con la salida rumbo a San Juan de los Lagos.
Campamentos para descanso y apoyo
A lo largo del recorrido por León se instalaron tres campamentos estratégicos que permiten a los peregrinos hacer pausas necesarias antes de continuar su camino.
El primer campamento se ubica en el cruce de Vértiz Campero y Las Torres, punto donde muchos grupos hacen su primer alto dentro de la ciudad. El segundo se encuentra en la entrada principal del Parque Metropolitano, sobre el bulevar Morelos, una zona amplia que facilita la organización y el descanso. El tercer campamento está instalado cerca de la conocida Y, casi en la salida hacia San Juan de los Lagos.
En estos espacios, los peregrinos pueden hidratarse, descansar y reorganizarse antes de seguir su trayecto. Se pide mantener el orden y respetar los tiempos para que el flujo continúe de manera constante.
Convivencia y movilidad compartida
Durante estos días, León se convierte en un espacio compartido. La recomendación para peatones, ciclistas y conductores es seguir las indicaciones, respetar los carriles y comprender que el paso de la peregrinación forma parte de una dinámica temporal que requiere colaboración.
