León, Gto.- Cuando piensas en paneles solares, quizá lo primero que viene a la mente son los techos de casas, negocios o empresas. Pero en León también están formando parte de la infraestructura que permite que el agua siga su camino por la ciudad.
SAPAL lleva varios años trabajando en una estrategia para que algunas de sus instalaciones puedan generar parte de la energía que necesitan para funcionar. Ahora, ese proyecto recibió un reconocimiento internacional y tiene la mira puesta en ampliar su alcance.
La International Water Association (IWA) reconoció al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León como Climate Smart Utility 2026, en la categoría Achiever, por su Plan de Sustentabilidad Energética.
El reconocimiento forma parte del Climate Smart Utilities Recognition Programme, un programa que distingue proyectos relacionados con la gestión de energía dentro del sector del agua.
Todo empezó con revisar dónde se estaba gastando más energía
Para entender hacia dónde podía crecer esta estrategia, desde 2020 SAPAL comenzó a diagnosticar sus instalaciones.

En total fueron revisados 293 centros de carga, con lo que se identificaron 16 instalaciones con alto consumo de energía eléctrica, de esos 16 puntos, cuatro ya cuentan con sistemas de generación propia.
En el centro operativo de Torres Landa y en la planta de tratamiento Las Joyas se instalaron paneles solares fotovoltaicos.
En los rebombeos de Amalias y Ciudad Industrial, SAPAL optó por otra tecnología y colocó motogeneradores que funcionan con gas natural.
Así, la estrategia no depende de una sola fuente de energía y combina distintas alternativas según las características de cada instalación.
¿Cuánta energía están generando?
Durante 2025, SAPAL reportó una generación de 5.06 GWh, cifra que representó un ahorro de 8.64 millones de pesos.
En 2024 la generación había sido de 2.66 GWh, con un ahorro de 5.29 millones de pesos.
El crecimiento de un año a otro está relacionado con la incorporación de sistemas de generación propia mediante energía solar fotovoltaica y motogeneradores a gas natural.
Pero el plan no se queda solamente en producir electricidad. También busca reducir las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con el consumo energético de sus instalaciones.

Del gas natural a más opciones renovables
SAPAL contempla mantener el gas natural como una tecnología de transición mientras aumenta la participación de otras alternativas.
Entre ellas están la energía solar, los sistemas microhidroeléctricos, las baterías y el suministro proveniente de fuentes renovables.
La intención es que estas opciones puedan incorporarse de manera gradual a las instalaciones que forman parte de la estrategia.
La meta está puesta en 2030.

Para entonces, SAPAL plantea cubrir al menos 10% de su consumo eléctrico anual mediante estas acciones.
También contempla mitigar al menos 2 mil 500 toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO₂e) y mantener una reducción de entre 10% y 20% del gasto energético en los centros donde se implementen las medidas.
El proyecto ya había llamado la atención en otros espacios
El reconocimiento de la IWA no es el primero que recibe esta estrategia.
SAPAL también reporta entre sus reconocimientos el Reconocimiento a la Eficiencia Energética y Sustentabilidad AMENEER 2024, “Amigo del Planeta 2025” y el Reconocimiento WESS ‘Soluciones que Transforman el Planeta 2026’.
La IWA es una red internacional que reúne a profesionales, investigadores y organizaciones relacionadas con el sector del agua. A través de sus programas reconoce proyectos vinculados con la gestión energética y la sustentabilidad.
En el caso de León, la apuesta está en que la infraestructura que se utiliza para captar, tratar, mover y distribuir el agua pueda incorporar cada vez más generación propia.
Por ahora, cuatro de los 16 centros identificados con alto consumo ya cuentan con sistemas para producir energía. El siguiente paso será ampliar estas soluciones y sumar nuevas tecnologías al funcionamiento cotidiano de SAPAL.

