Irapuato, Gto.- Ver por primera vez en Irapuato a Ozuna no empezó cuando se apagaron las luces del escenario, sino horas antes. Desde la tarde, el Foro de la Gente comenzó a llenarse con quienes querían estar lo más cerca posible. Algunos con cartulinas, otros con lentes, trenzas y celular en mano.
La espera forma parte de la experiencia.
Con una torta y ocho horas de espera
En las primeras filas, el tiempo se medía distinto. Carlos Antonio Martínez Olivares, de 12 años, llegó desde las dos de la tarde acompañado de su hermano y un primo. Comieron una torta. Nada más.
A las horas, el cansancio ya era evidente. “Ya no siento las piernas”, dijo, mientras seguía en su lugar. No era el único. A su alrededor, otros jóvenes se acomodaban como podían, sin perder el espacio que habían ganado desde temprano.
La espera tenía un objetivo claro: ver a Ozuna en vivo y, si se podía, escuchar su canción favorita “Criminal”.
El momento en que todo se convirtió en ruido
A las 10:00 de la noche, la paciencia se rompió. El foro ya estaba lleno. Entonces empezaron los gritos.
“Ozuna, Ozuna, Ozuna”.

El escenario seguía encendido, listo, pero vacío. Cada minuto aumentaba la presión del público.
Un oso y fuego: así arrancó la noche
A las 10:06 p.m., el concierto comenzó. Una lluvia de fuego iluminó el escenario y dejó ver un oso gigante al centro, acompañado de músicos y bailarinas.
Los primeros temas fueron parte de sus lanzamientos recientes. Sirvieron como entrada mientras el público se acomodaba al ritmo.
“¿Qué dice México?”, preguntó el cantante, marcando el primer contacto.
Cuando el cansancio dejó de importar
El cambio llegó con “Te conozco” y “Caramelo”. Ahí, lo que llevaba horas acumulándose —el calor, el cansancio, las piernas sin fuerza— dejó de importar.
El foro empezó a moverse al mismo tiempo.
Primera vez en Irapuato
Durante la noche, Ozuna se mostró agradecido por estar por primera vez en la ciudad y lo compartió con el público desde el escenario:
“Gracias siempre por el respeto y cariño en la primera vez aquí con ustedes. Pero de México siempre me reciben con mucho amor”.
También se detuvo para responder a quienes lo llamaban desde las primeras filas, enviando saludos y reaccionando a los mensajes que levantaban en cartulinas.
Canciones que todos sabían
Uno de los momentos más marcados fue “Tu foto”, cuando se quitó los lentes antes de cantarla. Después siguió “Se preparó”, que fue coreada por el público.
La dinpamica se repitió: al terminar algunas canciones, regresaba a capela para que la gente continuara.
Durante el concierto también sonaron “Escápate conmigo”, “Me rehúso”, “Baila baila baila” y “Síguelo bailando.

Agradecido con México
En otro momento, el cantante dijo:
“México me trata como mi casa, siempre me tratan bien, siéntanse orgullosos de ser mexicanos”.
Un foro que empezó desde la tarde
Las primeras filas seguían ocupadas por quienes llegaron desde temprano. Ocho horas después, seguían ahí. Ya no pensando en el cansancio, sino en cada canción que lograban cantar.
La noche avanzó con letras luces, fuego y un público que no se movió de su lugar, porque lo importante había pasado desde antes: la espera, el lugar ganado y el momento de ver al artista en vivo.
Ni Ozuna le falló a Irapuato, ni Irapuato le falló a Ozuna.