León, Gto.- Cuando las luces del Foro de la Gente se encendieron y las primeras notas de “El Sinaloense” retumbaron, quedó claro que la noche no sería común. León cumplía 450 años y la ciudad decidió celebrarlo con tambora, trompeta y cientos de personas movían los pies, cantaban y grababan cada instante con sus celulares.
La lluvia ligera y el frío no lograron desanimar a nadie; la energía en el lugar era palpable, y Los Recoditos, que regresaban a León después de cuatro años, se encargaron de mantenerla al máximo.
Arranca la fiesta sinaloense
A las 9:20 de la noche, la banda subió al escenario y, con un grito de “Arriba León, Guanajuato”, las primeras notas llenaron el foro. Amigos, parejas y familias se dejaron contagiar de inmediato, zapateando, girando y cantando sin pensar en la hora. Los celulares iluminaban el espacio mientras los aplausos y gritos acompañaban cada compás de la tambora.
El repertorio combinó canciones para cantar a todo pulmón con temas románticos. Desde “Voy a agarrar la peda”, “Lola”, “Me tocó perder”, “En mí no quedó” y “Fuerte no soy”, hasta “Ando bien pedo” y “Mi último deseo”.
Tres brindis que marcaron la noche
Entre canciones, el vocalista tomó un momento para felicitar a León y a la feria con sus palabras: “Estamos muy contentos de estar en León, felicitamos a la ciudad por sus 450 años y a la Feria de León por seguir reuniendo a toda la gente; gracias por recibirnos de nuevo”. Los asistentes respondieron con aplausos, vítores y vasos levantados, mientras se sentía la cercanía entre la banda y su público.
La noche contó con tres brindis especiales: el primero, por un año más de vida; el segundo, por los 450 años de León; y el tercero, por regresar a la ciudad después de cuatro años sin presentarse. Los gritos se mezclaron con risas y la música continuó marcando el ritmo de la celebración.
Canciones, canto y emociones
La banda mantuvo al público en movimiento. Más adelante, los temas románticos como “No te quiero perder”, “Me está gustando”, “Me sobras tú” y “Perfecta” hicieron que los asistentes siguieran cantando pese al frío, mientras abrazos, sonrisas y celulares grabando cada momento convertían el Foro de la Gente en un mosaico de recuerdos compartidos.
Cuando sonó “La Escuelita”, el público coreó la letra como si la supieran de memoria, mientras los aplausos y palmadas llenaban el aire.
En un momento inesperado, la banda invitó a subir al escenario a más de 20 mujeres, quienes se sumaron al baile. El escenario se convirtió en una pista improvisada, llena de risas, pasos improvisados y aplausos de los asistentes. Cada giro, cada movimiento, provocaba vítores del público, que parecía estar tan dentro de la fiesta como los que bailaban arriba.
A lo largo de la noche, cada tema provocaba gestos, risas, aplausos, vasos de cerveza chocando y más de uno levantando los brazos para seguir el ritmo. El público coreaba las canciones, bailaba en pareja, con amigos y hasta algunos tomaban un respiro solo para mirar alrededor y notar cómo toda la energía de la banda se había contagiado entre todos.
Aunque el foro no estuvo lleno al 100%, la intensidad del ambiente hizo que pareciera completo. Los Recoditos y León demostraron que la conexión con la banda trasciende los años y que la fiesta, aunque haya lluvia y frío, nunca se detiene.
