San José Iturbide, Guanajuato.- La Parroquia de San José Iturbide es mucho más que un recinto religioso: es el orgullo de los iturbidenses y una de las construcciones más imponentes de México, destacando su impresionante vestíbulo con columnas que evocan la grandeza de la iglesia de San Pedro en el Vaticano.
Fundada originalmente el 5 de febrero de 1754 en la congregación de “Casas Viejas”, la actual parroquia comenzó su construcción en 1866, tras el derrumbe del primer templo. Esta majestuosa obra, diseñada por el arquitecto Ramón Ramírez y Arangoiti, representa el cierre del estilo neoclásico en México, incorporando también rasgos eclécticos que la hacen única.
Un detalle fascinante de su fachada son las letras en latín D+ O+ M+ SUB+ INVOCAT+ S+ JOSEPH+, que significan: «Al Dios Grandioso y Excelso Bajo la Invocación del Señor San José». Un tributo a la fe y la devoción que impulsaron su edificación.
Dentro del recinto, el órgano tubular, adquirido en una sinagoga judía en Estados Unidos y bendecido en 1885, añade un toque histórico especial. Se dice que fue posible gracias a una donación de tres mil pesos por parte del expresidente Sebastián Lerdo de Tejada, y que el General Manuel González facilitó su importación libre de impuestos.
Otro tesoro del templo es su reloj parroquial, ensamblado en 1888 y de origen alemán, adquirido en Europa gracias al Padre Nicolás Campa y a la generosidad de los hermanos Miguel y Manuel Barreneche. El costo de 3,500 pesos fue cubierto en monedas de oro.
La Parroquia de San José Iturbide sigue siendo un referente de fe, historia y arte para todo el municipio y un motivo de admiración para quienes la visitan.