Irapuato, Gto.– Hay símbolos que no necesitan explicación en Irapuato, la fresa es uno de ellos. Ahora, ese ícono tiene una nueva forma de verse en la ciudad: una escultura de gran formato que ya se convirtió en parada obligada para quienes pasan por una de las zonas más transitadas.
La nueva Fresa Monumental fue develada en Paseo de las Fresas, en la colonia Jardines de Irapuato, justo frente al estadio Estadio Sergio León Chávez, el lugar no es casualidad es donde se conecta dos de las identidades más presentes en la ciudad, el campo y el fútbol.
Una fresa que cuenta historia
La pieza fue creada por el escultor Héctor Peralta Carranco, quien ha desarrollado su trayectoria en Irapuato. Su obra no se limita a representar una fruta, se busca reflejar lo que la fresa significa para generaciones enteras.
El propio artista ha trabajado anteriormente en esculturas como “Las Estaciones del Año”, “David Silveti” y “El Flaco Belmonte”, piezas que también forman parte del paisaje urbano y cultural de la ciudad.
En este caso, la Fresa Monumental funciona como un punto de encuentro entre memoria, identidad y espacio público.

Del campo a la tribuna
La ubicación de la escultura también dialoga con otro elemento clave de Irapuato: el fútbol, frente a la casa de la afición fresera, la pieza conecta con ese otro orgullo local que se vive cada jornada en el estadio.
La escena de la fresa gigante frente a un recinto deportivo donde la ciudad se reúne. Dos símbolos que, aunque distintos, forman parte del orgullo de los irapuatenses.
Un espacio que también se transformó
La instalación de la escultura no llegó sola. El área donde se encuentra, una jardinera en Paseo de las Fresas, fue intervenida para mejorar su uso como espacio de convivencia.
Durante la presentación, la presidenta municipal Lorena Alfaro García explicó que este tipo de acciones forman parte de una estrategia para intervenir espacios públicos.
“Estas acciones forman parte del compromiso por dignificar los espacios públicos y fortalecer el sentido de comunidad”, señaló.
Además, el proyecto incluyó trabajos de mantenimiento e iluminación en la zona, con la intención de que más personas puedan apropiarse del lugar.
¿Y Mozart?
Antes de la fresa, en ese mismo punto se encontraba un busto de Wolfgang Amadeus Mozart. La pieza no desaparece, sino que será reubicada en la Plaza del Artista, en el Centro Histórico de Irapuato.
Con este movimiento, se busca que cada obra tenga un contexto más alineado con su significado dentro del paisaje urbano.

Una nueva postal de la ciudad
La Fresa Monumental se suma a los elementos que construyen la imagen de Irapuato. Más allá de ser una escultura, se perfila como un punto para fotos, encuentros y recorridos dentro de la ciudad.