En lo alto del cielo, México y Estados Unidos están preparando una colaboración sin precedentes. Los dos festivales de aerostación más importantes del planeta —el Festival Internacional del Globo en León, Guanajuato, y el Albuquerque International Balloon Fiesta en Nuevo México— comienzan a trazar una nueva ruta conjunta que busca conectar mucho más que vuelos.
El encuentro ocurrió en Albuquerque como parte de la visita oficial del Embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma Barragán, quien fue recibido por el consulado mexicano y directivos del festival estadounidense. También participaron Patricia Pinzón, cónsul de México en Albuquerque, y Escandra Salim Alle, directora del FIG de León.
La reunión no solo fue protocolaria: se puso sobre la mesa una propuesta clara para trabajar en conjunto, desarrollar proyectos binacionales y reforzar los vínculos entre ambos eventos, no solo desde lo turístico, sino desde la conexión cultural, la logística especializada y la diplomacia aérea.
Cada año, León transforma su cielo con globos que llegan de más de 20 países y atraen a miles de visitantes a Guanajuato. Mientras tanto, Albuquerque pinta el suyo con más de 500 globos y una asistencia masiva que convierte al festival en un fenómeno continental. Ahora, se busca crear un puente entre ambos: una ruta aérea simbólica que impulse el intercambio de experiencias, pilotos, propuestas artísticas y promoción mutua.
En el aire hay algo más que colores y formas: hay estrategia, cooperación y una visión compartida de que la cultura también puede despegar desde una canastilla y viajar con el viento.