El Domo de la Feria de León se llenó de nostalgia y color en una noche inolvidable con el regreso de Belanova tras nueve años de ausencia, arrancando su tour “Vida en Rosa” con más de 3,000 fans entregados que esperaban cantar y bailar al ritmo del trío tapatío.
Los asistentes comenzaron a llenar el recinto desde temprano, muchos con atuendos inspirados en Denisse Guerrero: tonos rosas, brillos, olanes, y moños que añadían al ambiente festivo. La atmósfera era una mezcla de expectativa y emoción, ya que para muchos era la primera oportunidad de ver a Belanova en vivo, mientras otros fanáticos de antaño celebraban la oportunidad de revivir recuerdos de su juventud con cada canción.
Pasadas las 9:45 p.m., las luces se apagaron, y la multitud lanzó un grito ensordecedor. Al ritmo de “Me Pregunto”, la banda apareció en el escenario desatando una ola de emoción y nostalgia. Denisse, con su carisma y energía, acompañada de Richie Arreola en el bajo y Edgar Huerta en los teclados, se sumergieron en el repertorio de éxitos de la banda, entregando cada acorde con un toque fresco pero fiel a su estilo.
El concierto fluyó entre éxitos como “Niño” y “Tus Ojos”, temas que transportaron al público a la década de los 2000, cuando Belanova dominaba las listas de pop-electrónico en México. La conexión entre la banda y su público fue palpable, reforzada por las interacciones constantes de Denisse, quien compartió recuerdos personales y anécdotas con los asistentes. En un momento especial, la vocalista pidió al público cantar “Las Mañanitas” a “Campanita”, un miembro del equipo que celebraba su cumpleaños, mientras aparecía un pastel en el escenario. Esta espontaneidad mostró el cariño y la cercanía de Belanova con su equipo y sus seguidores.
La noche avanzó y, con cada tema, el ambiente subía de nivel. Al interpretar “Cada Que” y “Aún Así Te Vas”, la audiencia se sumó al coro, creando una experiencia colectiva que llenó el recinto de euforia y recuerdos. Para muchos asistentes, estos éxitos no solo eran canciones, sino parte fundamental de sus vivencias, y cantarlos junto a la banda fue un sueño cumplido.
La vocalista sorprendió al invitar al escenario a varios fans vestidos al estilo Belanova, agradeciéndoles por su fidelidad y excentricidad que reflejaba el espíritu de la banda. Fue un momento emocionante cuando juntos interpretaron “Mariposas”, un clásico de su discografía que resonó con fuerza entre el público.
Denisse también recordó sus visitas pasadas a Guanajuato Capital, compartiendo su afecto por la ciudad y fortaleciendo ese lazo especial con sus seguidores locales.
Uno de los momentos más íntimos de la noche llegó cuando Belanova interpretó “Amor Eterno”, “Como La Flor”, y “Toma Mi Mano” acompañados de dos violinistas en un set acústico. Este segmento añadió un toque diferente al espectáculo, brindando un espacio de serenidad y emotividad que contrastó con la energía de los otros temas. Las melodías de los violines aportaron una atmósfera mágica, conmoviendo a la audiencia y creando una conexión aún más profunda entre el grupo y sus fans.
La espera por el tema más icónico de Belanova terminó cuando, tras dos horas de música y emoción, el público comenzó a pedir a gritos “¡Rosa Pastel!”. Denisse apareció en el escenario vestida de novia, con un velo y ramo en mano, para interpretar la tan ansiada canción. Este final fue una celebración colectiva, un cierre perfecto para una noche donde los recuerdos y la nostalgia se mezclaron con la emoción y celebración con un repertorio que abarcó todos sus grandes éxitos y momentos llenos de sentimiento, Belanova demostró que sigue siendo una de las bandas más queridas del electropop mexicano.
El concierto de la banda tapatía será uno de los últimos que se lleven en el Domo de la Feria, antes de que sea demolido en los próximos meses.