Del jardín a la arena, sin salir del Coecillo
León, Gto.- Quien pasó por el Jardín de San Juan del Coecillo se encontró con una escena muy peculiar: máscaras, vuelos, llaves y aficionados siguiendo cada movimiento como si estuvieran en primera fila de una arena.
La lucha libre tomó uno de los barrios tradicionales de León con “De 2 a 3 Caídas”, una función gratuita que reunió a familias, jóvenes y seguidores de este espectáculo para conmemorar el Día Nacional de la Lucha Libre y del Luchador Profesional Mexicano.

La cita fue organizada por el Gobierno Municipal de León, a través del Instituto Municipal de las Juventudes (IMJU León).
Y aunque el escenario fue un jardín, durante varias horas la dinámica fue: la gente pendiente de las máscaras, los movimientos sobre el cuadrilátero y los personajes que forman parte de la cultura popular mexicana.
Tinieblas Jr. fue uno de los protagonistas de la noche
La cartelera tuvo cuatro encuentros de lucha libre, con la participación de distintos exponentes y una pelea estelar que reunió a Tinieblas Jr., Alushe e Hijo Máscara Año 2000.
Uno de los momentos que más llamó la atención fue precisamente la presencia de Tinieblas Jr., quien además recibió un homenaje por su trayectoria y contribución a la lucha libre mexicana.

El reconocimiento ocurrió frente a la afición que acudió al Coecillo, en una jornada que mezcló espectáculo y reconocimiento a una figura vinculada con distintas generaciones de seguidores de la lucha libre.
Más de 900 personas se dieron cita
La función convocó a más de 900 personas en el Jardín de San Juan del Coecillo.
Jóvenes, familias y aficionados, el espacio público se convirtió en punto de reunión para disfrutar de una actividad que llevó uno de los espectáculos más identificables de la cultura popular mexicana directamente a un barrio de León.
La propuesta también puso sobre la mesa una de las características de la lucha libre: no se trata solamente de los combates. Las máscaras, los personajes, las acrobacias y la interacción con el público forman parte de una tradición que ha pasado de generación en generación.

En este caso, además, la actividad permitió que las juventudes y sus familias compartieran un mismo espacio de entretenimiento, una noche diferente en el Coecillo.