León, Gto.- Lo que para el público puede parecer imposible, para los bailarines de Omphalos significa meses de preparación, disciplina y un dominio absoluto del cuerpo. La obra llega por primera vez a León con una puesta en escena que lleva el movimiento a un terreno poco habitual: una enorme estructura inclinada que se convierte en el escenario de los intérpretes.
Para Ireri Mugica, fundadora y directora de ABRA Projects, presentar la obra en León representa además un momento especial, pues será la primera vez que Omphalos llegue a la ciudad y lo hará dentro de la celebración por los 20 años del Forum Cultural Guanajuato.

“Es la primera vez que Omphalos va a estar en León, Guanajuato y para nosotros es todo un hito porque el Forum es un recinto de los más top de este país y, sin duda, es muy emocionante, es muy desafiante también, pero estamos listos y deseosos de ya estar por allá”, cuenta Mugica.
El escenario que pone a prueba a los bailarines
La gran protagonista visual de la obra es una antena parabólica de aproximadamente 12 metros de diámetro y seis metros de altura en su punto más elevado.
La estructura está inclinada y tiene una superficie cóncava. Sobre ella, los bailarines giran, suben, bajan y se desplazan como si la gravedad no fuera un problema.
Pero lo es, incluso permanecer de pie sobre la antena implica un esfuerzo importante, explica Mugica. A eso se suma que los movimientos deben realizarse con precisión y coordinación, mientras los intérpretes interactúan con la iluminación, el sonido y los demás elementos de la puesta.
“Es una estructura de 12 metros de diámetro que está inclinada y en su punto más alto tiene seis metros de altura, lo cual es considerable. Solo estar de pie en la antena ya te implica un esfuerzo importante, ya te empieza a generar algo de vértigo”, señala.
Por eso, detrás de una función de aproximadamente una hora existe una preparación. Son 20 bailarines en escena y 13 personas en el equipo técnico, además de los profesionales que participan en la creación y producción.

Mientras el elenco necesita meses de preparación física para dominar la estructura, el montaje en cada ciudad también requiere varios días de trabajo. En León, la antena llegará desde el lunes previo a la función y posteriormente comenzarán las labores de iluminación, audio, vestuario y operación técnica.
Del mito a la escena
Omphalos no nació únicamente de la intención de crear una coreografía espectacular.
Su nombre viene de la palabra griega que significa “ombligo del mundo” y parte de un antiguo mito relacionado con Zeus y dos águilas que fueron enviadas en direcciones opuestas. El punto donde ambas se encontraron fue considerado el centro del mundo.
A partir de ese relato, el coreógrafo franco-belga Damien Jalet construyó un diálogo con símbolos y cosmovisiones indígenas relacionadas con México, particularmente con las figuras del águila y la serpiente.
La obra plantea así preguntas sobre los orígenes, la memoria, el tiempo y el lugar que ocupa el ser humano dentro del universo.
La creación también involucró un amplio proceso de investigación en México y el acercamiento a distintos sitios arqueológicos, elementos que posteriormente fueron llevados al trabajo corporal de los bailarines.
No hay que entenderlo todo
Para quienes nunca han visto danza contemporánea, Mugica tiene una recomendación: no intentar encontrar una explicación para cada movimiento.
La obra está construida para permitir que cada espectador tenga su propia lectura.
“Mi primer consejo es que la aborden con curiosidad, porque más que esta urgencia que tenemos luego de entender y de explicar qué es lo que estoy viendo, como dejarse llevar, observar qué cosas les evocan estas imágenes, estas sensaciones, esta fisicalidad”, explica.
La experiencia se apoya también en una propuesta artística que reúne talento de diferentes países.
La escenografía es del mexicano Jorge Ballina y la iluminación de Víctor Zapatero, mientras que el vestuario fue creado por el belga Jean-Paul Lespagnard.
La música fue realizada por el reconocido compositor japonés Ryuichi Sakamoto, en colaboración con Marihiko Hara, y acompaña los movimientos para crear una atmósfera que va de lo ancestral a lo contemporáneo.

Una obra que también habla de trabajar juntos
Detrás de los bailarines y de la enorme estructura existe un equipo todavía mayor. Técnicos, productores, creativos y personal de cada recinto participan para que la obra pueda cobrar vida en cada ciudad.
Y justamente ahí encuentra Mugica uno de los mensajes que más le deja Omphalos: la importancia de la colaboración.
“Esta obra siempre me recuerda la potencia de la colectividad. Si queremos hacer cosas extraordinarias, nadie llega solo. Logramos cosas que jamás podríamos hacer solos únicamente cuando nos sumamos a otros”, afirma.
La producción ha recorrido distintos escenarios de México y Europa desde su estreno en 2018, y ahora llegará por primera vez a León como parte de la programación especial por el aniversario del Forum Cultural Guanajuato.
La cita en León
Omphalos tendrá dos funciones en el Teatro del Bicentenario Roberto Plasencia Saldaña:
Sábado 26 de septiembre | 19:00 horas
Domingo 27 de septiembre | 18:00 horas

Durante aproximadamente 60 minutos, los espectadores podrán ver cómo 20 bailarines convierten una estructura de grandes dimensiones en un escenario para hablar, a través del cuerpo, la música y la imagen, sobre nuestros orígenes y sobre una pregunta que atraviesa toda la obra:
¿cuál es nuestro lugar en el universo?