San Miguel de Allende, Gto.- Rosy Ocampo, una de las figuras más reconocidas en la producción de telenovelas en México, en el marco de la edición 28 del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) dio detalles claves sobre su trayectoria y visión del género, en un contexto en el que la televisión tradicional aún mantiene su lugar en la vida diaria de millones de hogares mexicanos.
Desde sus inicios en la carrera de Comunicación, Ocampo supo que su camino estaría ligado a la narrativa televisiva. “Yo llegué a las telenovelas”, comenta, haciendo referencia a una industria que ha evolucionado junto con las audiencias.
Actualmente, la productora compartió que ahora los proyectos de melodrama implican más de un año de trabajo para desarrollar 80 capítulos. La creación de este tipo de contenidos, explicó, es un proceso de largo aliento, que requiere un compromiso constante por parte de un equipo creativo consolidado, como el que lidera ella con Benjamín Can.
Rosy Ocampo también subrayó el papel activo de la audiencia en la construcción de una historia: “La historia hace la estrella”, afirma. Esto se ve reflejado en decisiones creativas que responden directamente a estudios de mercado. Por ejemplo, durante la producción de La Doble Vida de Estela Carrillo, se realizaron investigaciones para entender las preferencias del público, lo que llevó a cambiar al protagonista originalmente interpretado por Gabriel Soto, quien fue reemplazado por David Zepeda.
Contrario a los arquetipos tradicionales del género, Ocampo señaló que no se identifica con narrativas como las de “cenicientas”, prefiriendo historias que reflejan realidades distintas.
La televisión en México continúa siendo un medio influyente, y las telenovelas, a pesar de los cambios en los hábitos de consumo, siguen marcando tendencia. Con cada nueva producción, Rosy Ocampo muestra cómo adaptar una fórmula clásica a los nuevos tiempos, basándose en datos, observación y una comprensión profunda de su audiencia.
En un entorno cada vez más competitivo, donde las plataformas digitales ganan terreno, Ocampo apuesta por la reinvención constante del formato, sin perder de vista lo más importante: el vínculo con la gente que sintoniza, capítulo a capítulo.