León, Gto.- No hubo función final. No hubo aplausos ni créditos corriendo en la pantalla. Solo un silencio extraño, roto apenas por el eco de lo que alguna vez fue el bullicio previo a una proyección. Cinemex Malecón, aquel rincón en la plaza Soriana Malecón que abrió sus puertas en 1995 como MM Cinemas, cerró definitivamente el pasado 6 de agosto, llevándose con él casi tres décadas de risas, lágrimas y recuerdos.
En sus salas se estrenaron historias que marcaron a toda una generación: desde la adrenalina de Jurassic Park, la magia de Toy Story o el suspenso de Anaconda. Era el lugar donde se vivía el ritual completo: elegir asiento, cargar con palomitas, sentir cómo las luces se apagaban y la realidad quedaba suspendida por un par de horas.

Su cierre se suma a una cadena de despedidas que han dejado un vacío en la memoria cinematográfica de León. En 2024, Cinépolis La Gran Plaza apagó sus proyectores. Cinemex San Juan Bosco también se despidió el año pasado. Ahora, la marquesina del Malecón se queda en silencio, con pósters descoloridos que anuncian películas que ya no están.
En redes sociales, los recuerdos se multiplican: quienes trabajaron cerca, quienes cambiaban rentas de Blockbuster por boletos de cine, quienes llevaron a sus hijos pequeños por primera vez a ver una película. Historias que, aunque personales, forman parte de una memoria colectiva que hoy se siente un poco huérfana.
La cadena invita a sus clientes a seguir acudiendo a Plaza Stadium, pero el hueco que deja este espacio no se llena con facilidad. Porque Cinemex Malecón no era solo un cine: era un punto de encuentro, un lugar donde los sueños se proyectaban en 35 mm y las emociones no tenían edad.
Hoy, el telón cae. La pantalla queda en negro. Pero las escenas vividas aquí seguirán proyectándose en la memoria de León.