Guanajuato, Capital.- Hay reconocimientos que celebran una carrera, pero otros terminan convirtiéndose en un homenaje a la vida. Así ocurrió durante la inauguración de la edición 29 del Guanajuato International Film Festival (GIFF), donde la actriz Cecilia Suárez recibió la Cruz “Más Cine” y la Medalla de Plata de la Filmoteca UNAM, en una noche llena de emociones que arrancó aplausos y más de una lágrima entre los asistentes.
La actriz llegó al Teatro Juárez acompañada por su hijo Teo, el director Ernesto Contreras y su amiga, la actriz Irene Azuela, quienes fueron parte de uno de los momentos más significativos de su trayectoria.

“Dirigirla ha sido una de las mejores experiencias de mi carrera”
El encargado de presentar el homenaje fue el actor Miguel Rodarte, quien recordó la primera vez que trabajó con Cecilia Suárez y describió la experiencia como una de las más importantes de su vida profesional.
“Cuando trabajas con Cecilia Suárez no hay más que decir. Ha sido una de las mejores experiencias de mi carrera. Me encontré con una actriz disciplinada, comprometida y generosa.”
Para el director de cine Ernesto Contreras, expresó que una de las mayores virtudes de la actriz es la honestidad con la que construye cada personaje.
“No busca que el público ame a sus personajes, sino que los entienda.”
El cineasta también recordó su trabajo en Párpados Azules, película que definió como un ejemplo de una interpretación construida desde el silencio y la contención.
Un reconocimiento compartido
Al recibir los galardones, Cecilia Suárez dejó claro que ese momento no le pertenecía únicamente a ella.
“La carrera de una actriz difícilmente se puede entender fuera del esfuerzo colectivo, lejos del acompañamiento imprescindible de muchísimas personas.”
La actriz agradeció a maestros, directores, directoras, productores, guionistas, compañeros de escena, equipos técnicos y a todas las personas que han formado parte de su camino dentro del teatro, el cine y la televisión.
También dedicó unas palabras a sus padres.
“Jamás cuestionaron mi decisión de ser actriz.”
El agradecimiento que conmovió al teatro
El momento más emotivo llegó cuando habló de su hijo Teo, a quien llamó el mayor aprendizaje de su vida.
“A mi máximo maestro de vida: mi hijo Teo, con cuya llegada transformó mi vida y de quien aprendo todos los días.”
Las palabras fueron recibidas con una larga ovación del público, mientras la actriz dirigía la mirada hacia su hijo, presente entre los asistentes.
Un mensaje para el cine hecho en México
Antes de concluir, Cecilia Suárez agradeció al GIFF por mantener un espacio dedicado al cine nacional y destacó el valor de la creación colectiva.
“Gracias infinitas al Festival Internacional de Cine de Guanajuato por esta noche, pero sobre todo por creer firmemente en el cine hecho en México.”
En la parte final de su discurso reflexionó sobre el papel del cine en el contexto actual.
“Frente al turbulento mundo en el que hoy nos toca vivir, será únicamente la mirada del otro y los actos colectivos, como lo es el cine, los que nos permitan vislumbrar un futuro.”
El homenaje marcó el arranque oficial de la edición 29 del GIFF y dejó una de las postales más memorables de la noche: una Cecilia Suárez conmovida, abrazando los reconocimientos que resumen más de tres décadas de carrera, mientras el Teatro Juárez la despedía de pie entre aplausos.