Irapuato, Gto.- La tarde previa al Día de Reyes tiene un significado especial en Irapuato. Desde hace 51 años, las calles principales de la ciudad se transforman en un punto de encuentro donde la espera se vuelve tradición. La Cabalgata de Reyes Magos no solo marca el inicio simbólico de la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar, también se ha consolidado como uno de los eventos más esperados por las familias irapuatenses.
En su edición número 51, la cabalgata comenzó incluso antes de lo previsto. Quince minutos antes del horario anunciado, un rugido inesperado —el del Rey León— dio la señal de arranque, provocando aplausos, gritos y teléfonos en alto. Desde ese momento, la ciudad entendió que la espera había terminado.
A lo largo del recorrido, niñas, niños, madres, padres y abuelos se acomodaron en banquetas, camellones y esquinas estratégicas. Para muchos, este desfile no es solo un espectáculo, sino una cita anual que se planea con anticipación y se vive en familia.
Familias que viven la tradición desde dentro
Entre los contingentes, no solo desfilaron personajes y escenas, también historias personales. Elizabeth Reyes observaba atenta mientras sus tres hijos participaban en distintos camiones. Originaria de Irapuato, vivió la cabalgata desde una perspectiva distinta: no como espectadora, sino como madre.
“Mis hijos participan porque una amiga me pasó el contacto”, explicó mientras seguía el paso del desfile. Aunque nunca participó cuando era niña, ver ahora a sus hijas dentro del recorrido le permitió reconectar con una tradición que sigue pasando de generación en generación.
Sus hijos formaron parte de distintos contingentes: uno en el camión de la Estrella y otro a través del Colegio Irapuatense. Como ella, muchas familias se integraron al desfile gracias a invitaciones escolares o recomendaciones, una dinámica que ha permanecido con el paso del tiempo.
Más de 70 contingentes y escenas que narran la historia
La Cabalgata de Reyes Magos 2026 contó con más de 70 contingentes que recorrieron varias de las principales avenidas de Irapuato. El desfile incluyó representaciones de pasajes bíblicos como María pidiendo posada, la Estrella de Belén, el Nacimiento del Niño Jesús y la llegada de los Reyes Magos.
A estas escenas se sumaron personajes animados, danzantes, carros alegóricos y música, creando un ambiente que permitió a las familias detenerse, observar y compartir el momento con los más pequeños.
Al finalizar el recorrido, las calles comenzaron a despejarse poco a poco. Las familias regresaron a casa con bolsas de dulces, fotografías en el teléfono y la emoción intacta. Con sonrisas y miradas llenas de expectativa, niñas y niños se fueron a dormir para esperar la llegada de los Reyes Magos, mientras la ciudad cerraba una noche marcada por la tradición y la ilusión.