Un espacio que se volvió parte de los fines de semana
León, Gto.-Tener un lugar donde puedes ir a nadar, tomar clases o simplemente pasar el día sin salir de la ciudad ya es parte del plan para miles de personas. El Centro Acuático Ángel Camacho, a un año de operación, ha registrado cerca de 40 mil usuarios dentro del Parque Deportivo Enrique Fernández Martínez.
Desde su inauguración el 8 de abril de 2025, el espacio ha sido utilizado por quienes buscan desde aprender a nadar hasta refrescarse con amigos o familia. Sus tres albercas permiten actividades recreativas, entrenamiento y clases formales.
Vacaciones, domingos y acceso sin costo
Parte del flujo constante de visitantes tiene que ver con iniciativas como “Pásale Gratis”, que abre el acceso sin costo en días específicos. Durante Semana Santa de 2025, por ejemplo, alrededor de 8 mil personas acudieron al recinto, mientras que el programa ya supera los 25 mil usuarios en este primer año.
Algunos llegan por casualidad y se quedan. Abel Zacarías Hernández, árbitro, conoció el lugar al pasar por la zona y ahora lo ve como una opción para convivir y mantenerse activo.

Otros lo integran como punto de reunión. Erick Oswaldo y su grupo de amigos lo frecuentan en vacaciones, destacando que el acceso gratuito facilita que más jóvenes se acerquen a actividades deportivas.
Más que nadar: clases y comunidad
El movimiento no solo se queda en lo recreativo. En su primer año, cerca de 6 mil personas se han inscrito en las escuelas de natación, consolidando el espacio también como un punto de aprendizaje.
Familias completas, grupos de amigos y usuarios individuales coinciden en un mismo lugar donde el agua es parte de la convivencia.
Francisco Javier Macías, usuario del centro, destaca el uso familiar del espacio y la posibilidad de compartir tiempo en un ambiente accesible para distintos públicos.
Un lugar que se integra a la vida diaria
Más allá de las cifras, el Centro Acuático Ángel Camacho forma parte de una estrategia enfocada en ampliar el acceso a espacios deportivos dentro de la ciudad. Su ubicación dentro de uno de los complejos más utilizados facilita que cada vez más personas lo incluyan en su día a día.
A 365 días de distancia, el lugar acumula no solo visitas, sino hábitos, encuentros y nuevas formas de pasar el tiempo libre alrededor del agua.
