León, Gto.— Comunicólogos, psicólogos, arquitectos, diseñadores, abogados e ingenieros caminaron nuevamente por los pasillos que alguna vez los vieron correr contra el reloj para entregar un proyecto, compartir un café o soñar con el futuro.
Egresados de distintas generaciones volvieron a casa para revivir recuerdos, reencontrarse con su historia y celebrar el Primer Encuentro de la Universidad De La Salle Bajío.
De regreso a su alma mater
Más que un evento: fue un regreso a casa, una tarde para reencontrarse con los amigos, los maestros y los recuerdos que marcaron una etapa imborrable.
El reencuentro se llevó a cabo en la Sala de Exposiciones del Parque de Innovación De La Salle, donde los asistentes fueron recibidos con un cálido ambiente de bienvenida. Al llegar, cada egresado recibió una bolsa conmemorativa, un pin y una playera con los cuatro logotipos que ha tenido la universidad, símbolo de los años y generaciones que han formado parte de su historia.
La emoción del reencuentro
Los abrazos fueron el lenguaje universal del encuentro. Las risas se mezclaron con expresiones de asombro ante los rostros que el tiempo había cambiado, pero que seguían siendo los mismos de aquellos días universitarios.
Entre el murmullo, se escuchaban historias que se entrelazaban: quien recordaba su primer examen, quien hablaba del profesor más exigente, quien aún evocaba las caminatas por el campus o los ensayos interminables en los talleres y laboratorios.
Una tienda felina instalada en el lugar ofrecía gorras, sudaderas, termos y mandiles con el emblema lasallista, que los egresados compraban como si fueran tesoros de su historia.
Feliz de recibirlos
El encuentro fue encabezado por el Rector de la Universidad De La Salle Bajío, Dr. Enrique Alejandro González Álvarez, acompañado de María del Socorro Durán, vicerrectora Académica; José Julio Carpio Mendoza, director de Administración y Finanzas; Rubén Toñola Zubieta, director de Vinculación; y Claudia Vanessa Riojas Morales, jefa de Acompañamiento de Egresados.

El rector tomó el micrófono y miró a los presentes con una sonrisa que mezclaba orgullo y gratitud:
“Es un gusto recibirlos aquí en su alma máter. Algunos seguramente no venían desde hace tiempo. Les invito a que cuando puedan se den una vuelta por la universidad y vean las transformaciones. La universidad está cumpliendo 57 años de historia, pero sobre todo 57 años de egresar profesionistas que se han entregado a transformar León, Guanajuato y más allá.Ustedes son las manos, el pensamiento y el corazón de la universidad fuera de estas instalaciones.”
El mensaje fue acompañado por aplausos y miradas que parecían decir “seguimos siendo parte de esto”.
Historias que siguen vivas
En el evento, la Dirección de Vinculación destacó que este Primer Encuentro de Egresados marca un antes y un después en la historia de la universidad, no solo por reunir a generaciones, sino por reforzar el vínculo con quienes han sido parte de sus 57 años de legado académico.

Entre los asistentes, hubo quien volvió a encontrarse con su historia. Diego Landeros, por ejemplo, compartió entre risas que en La Salle conoció a su esposa.
Luz Bertha Sánchez, egresada de la Facultad de Ingeniería, expresó: “Para mí estar aquí es un reencuentro de fraternidad, de volver a vivir los valores de comunidad. ¡Arriba La Salle!”
Guillermo Franco, arquitecto, levantó la mirada hacia las nuevas instalaciones y dijo: “Estar aquí es reencontrarme con la escuela en la que estudié, conociendo ahora sus nuevos espacios.”
Una celebración que unió generaciones
Entre dinámicas y rifas en las que se entregaron premios como una tableta y una sudadera, el evento se convirtió en una noche de recuerdos y orgullo, concluyó con un coctel que cerró con broche de oro el reencuentro.

El aire estaba cargado de orgullo lasallista. No era un evento más: era una declaración de identidad, una celebración del lema que ha hermanado a miles de generaciones: “Indivisa Manent – Lo unido permanece.”