Icono del sitio Mi Estilo Bajío

Mana le canta a su León, lindo y querido

Este fin de semana regreso Maná a León, dentro de su tour “México lindo y querido,” reunió a más de 15,000 personas en uno de los conciertos más esperados de este 2024. El evento que tuvo  lugar en la explanada de la ciudad, evocó recuerdos y emociones compartidas entre generaciones de seguidores.

En una noche de más de dos horas y media, la banda tapatía, integrada por Fher Olvera, Alex González, Juan Calleros y Sergio Vallín, recorrió sus grandes éxitos, fusionando su distintivo rock con ritmos latinos y caribeños que han hecho de Maná una leyenda musical desde su debut en 1987.

Desde las 8:00 pm, se habilitaron cuatro entradas que facilitaban el flujo de asistentes en la explanada.  La espera no apagó el entusiasmo de los fanáticos que, en medio de un inesperado frío, tarareaban sus canciones favoritas en anticipación de escucharlas en vivo.

Las primeras notas no llegaron sino hasta las 9:45 pm, cuando las llamas del escenario se encendieron para dar paso al grupo, quienes comenzaron con temas emblemáticos como “Manda una señal” y “De los pies a la cabeza,” capturando la atención de un público listo para dejarse llevar por una avalancha de emociones.

Fher, líder de la banda, apareció en escena luciendo una camisa con diseño de luchador, simbolizando esa fuerza que ha caracterizado a la banda. Desde el inicio, derrochó energía, mostrándose cercano y agradecido con el público, y no perdió oportunidad de echar relajo. Entre canción y canción, el vocalista expresaba su cariño hacia León: “¡Buenas noches, León! Qué gusto estar nuevamente en el corazón de nuestro país, que tanto amamos,” comentó emocionado, agregando que regresarían pronto y recordando cómo la ciudad fue una de las primeras en abrirles las puertas, en sus días de Sombrero Verde, cuando tocaban en el Jardín de las Aves.

La presentación de Maná se convirtió en un viaje por el tiempo para los fanáticos, mientras los éxitos seguían fluyendo con temas como “Corazón espinado” y “Labios compartidos.” Al interpretar “¿Dónde jugarán los niños?” y “Vivir sin aire,” el ambiente se llenó de nostalgia, transportando a los asistentes a momentos significativos de sus vidas.

En “Oye, mi amor,” la banda experimentó con ritmos de reggae, rindiendo un sutil homenaje a Bob Marley, y sorprendiendo a los asistentes con la versatilidad que ha mantenido vigente a la banda por más de tres décadas.

Uno de los momentos más inesperados de la noche fue cuando Fher notó que uno de los asistentes en primera fila bostezó. Fher, siempre cercano y divertido, bromeó con el joven, regañándolo en tono juguetón y prometiéndole un tequila, un café o incluso un jugo verde para que se mantuviera despierto, arrancando las risas y aplausos del público.

Álex González, baterista de la banda, también se robó el espectáculo con un impresionante solo de batería. En un despliegue de energía y habilidad, González hizo retumbar la explanada, en un momento que llevó al público al borde de la euforia. Inmediatamente después, la banda interpretó “Me vale,” un himno que permitió a los asistentes desahogarse y liberar cualquier tensión, mientras coreaban con entusiasmo la letra.

El concierto también tuvo un espacio dedicado a recordar la importancia de las madres en sus vidas. Fher tomó un momento para compartir con el público sobre su madre, dedicándoles “Te solté la rienda” y, en especial, “El reloj cucú,” una canción que resonó profundamente entre quienes han experimentado la pérdida de un ser querido. Este emotivo momento creó una conexión palpable entre la banda y el público, resaltando la empatía y cercanía que ha caracterizado a Maná a lo largo de su carrera.

En términos visuales, el espectáculo fue un derroche de creatividad y tecnología. Maná llevó al escenario proyecciones, efectos de luz y la aparición de un elefante gigante que caminaba entre la multitud, recordando los sueños de infancia y la posibilidad de un futuro ideal. Este despliegue artístico complementó a la perfección la música de la banda, generando un ambiente mágico que dejó a todos boquiabiertos.

Uno de los puntos culminantes de la noche fue cuando Fher invitó a una fan al escenario. Rita, una leonesa afortunada, de subir al escenario para recibir serenata al ritmo de “Bendita tu luz”.

La música, el cotorreo, la alegría, la euforia, el canto y el derroche de energía, se entrelazaron con la banda sonora de varias generaciones con “Eres mi religión”, “Huele a tristeza”, “Clavado en un bar”, y “El muelle de San Blas”

El concierto de Maná entró a su recta final con Fher envuelto en la bandera de México mientras interpretaba “Clavado en un bar”, acompañado de una fiesta de pirotecnia, luces y color a las 12:05 am.

¡Comparte!
Salir de la versión móvil