El Teatro Manuel Doblado abrió sus puertas este fin de semana para recibir el musical Mamma Mia! con dos funciones completamente agotadas. Bajo la frase «¡No vienes a verla, vienes a vivirla!», el público, mayormente de más de 50 años, se mostró emocionado y llenaron todas las butacas.
Un viaje musical en el tiempo
La música disco dio la bienvenida a los asistentes, transportándolos unas décadas atrás. Mamma Mia!, difícil de separar de la emblemática canción de ABBA, revivió la magia del grupo sueco que conquistó el mundo. Entre el calor y la emoción, el público se mantuvo positivo y entusiasta desde el inicio.
La Historia de Donna y Sophie
Después de la tercera llamada, comenzó «La boda del año». El escenario transformó al teatro en una isla griega, donde se desarrolló la historia de una madre e hija, Donna y Sophie, que preparan una boda. Sophie, en una búsqueda de su identidad, invita a la boda a tres exparejas de su madre, uno de los cuales podría ser su padre.
Un Ensamble Destacado
El musical destaca por su consistencia en canciones que son un reto musical. Las coreografías son contagiosas y la escenografía, aunque simple, es más que suficiente para crear una atmósfera mágica. El público fue llevado a través de las historias de amor de una madre y su hija, de tres amigas, de dos jóvenes en busca de su identidad y de adultos que quieren volver a empezar.
Lisset en el Escenario
Sobre el escenario, Lisset demostró su gran talento y experiencia al darle vida a Donna. Su actuación y carisma sobresalieron, especialmente en canciones como «Slipping through my fingers» y «The winner takes it all», con las cuales se ganó una gran ovación del público asistente.
Mamma Mia! no solo fue una obra de teatro, sino una experiencia vivida intensamente por todos los asistentes, reviviendo la magia de ABBA y conectando emocionalmente con cada espectador.