Los “zapatos viejos” y el “pelo suelto” se movieron entre senderos, pasto y globos rumbo al Parque Metropolitano este viernes. Ahí, Gloria Trevi inauguró por primera vez las Noches Mágicas del Festival Internacional del Globo, en un concierto que mezcló nostalgia, juego escénico y un diálogo directo con los fans que la han acompañado por generaciones.
La cantante llegó al recinto a las 19:37 horas y salió minutos después al escenario vestida de negro con destellos plateados, luciendo su clásico cabello esponjado noventero. Desde el primer minuto conectó con el público:
“Mi raza de León… hoy vamos a rugir en el Festival del Globo”, lanzó como bienvenida.
Abrió con “Medusa”, seguida de “Sin él”, y entre risas añadió una de sus frases más celebradas de la noche:
“¿Qué vamos a hacer, cabrón? ¡Vamos a volar en un globo!”.
Poco después interpretó “Vestida de azúcar”, una de las primeras en llegar al repertorio, con una puesta en escena sensual que llevó a muchos de vuelta a sus recuerdos noventeros.
Como es tradición cuando visita León, Trevi se hincó y tocó el escenario, un gesto que ha convertido en ritual. Esta ocasión, en el escenario del Festival del Globo, no fue la excepción. El público respondió con gritos y cientos de coronas luminosas moviéndose entre la multitud.
La interacción fue constante. En un momento lanzó un reto: “A ver… examen: ¿quién se sabe TODAS las canciones de los noventa? No me vayan a fallar”,
y el parque completo respondió cantando a coro fragmentos de sus éxitos.
El concierto avanzó entre mensajes de amor propio y comentarios que desataron ovaciones. Antes de “El favor de la soledad”, Trevi dijo:
“La soledad no es castigo; es amor propio. No dejemos que ningún perro ni ninguna perra nos quite eso”.
Con “Pelo suelto”, invitó a varios niños al escenario para bailar con ella, uno de los momentos más íntimos y espontáneos de la noche. Después llegaron “Bla, bla, bla”, “Grande”, “Pruébamelo”, “Cinco minutos” y “Me lloras”, acompañada por bomberos semidesnudos que provocaron gritos y risas por igual.
Dedicó “Ábranse perras” a las mujeres que atacan a otras mujeres, reforzando el ambiente de sororidad que se formó durante gran parte del espectáculo.
La cantante recorrió sus clásicos con “Zapatos viejos”, “Doctor psiquiatra”, “Mentí”, “Me río de ti”, “No querías lastimarme” y “El vuelo”, conectando historias personales, desamores, alegrías y cicatrices con los asistentes.
Finalmente, a las 21:54, cuando el escenario ya estaba oscuro, Trevi regresó vestida de dorado, entre humo y pirotecnia, para cerrar con una sola canción: “Todos me miran”.
Caminó por las orillas, saludó a quienes estaban en las vallas y convirtió el Parque Metropolitano en una enorme pista de baile iluminada en tonos brillantes.

