Cabelleras trenzadas, pantalones a la cadera, ombligueras, transparencias y paliacates invadieron la explanada de Poliforum León. Este miércoles, la estética de los 2000 resurgió entre miles de asistentes que revivieron la época dorada del reguetón. León no le falló al género urbano.
A pesar de que han pasado más de 20 años del “boom” del reguetón, por primera vez la ciudad recibió al “Rey” del género, quien logró reunir a cerca de 9 mil personas en una noche de miércoles que se convirtió en una fiesta de perreo y nostalgia.
Desde el amanecer hasta la explosión del reguetón
Las filas comenzaron desde las 7:00 de la mañana. Con todas las zonas de pie, los fans buscaron asegurarse un buen lugar para ver de cerca a Don Omar. A las 6:30 de la tarde, los accesos se abrieron y el ingreso transcurrió sin contratiempos.
Antes del acto principal, el público fue sorprendido con la presentación de un DJ y varios artistas puertorriqueños, quienes hicieron del tiempo de espera un festival improvisado. Entre selfies, baile y cerveza en mano, los asistentes calentaban motores para el gran momento.
El Rey pisa León
A las 10:00 de la noche, un montaje de luces y efectos visuales transformó el escenario en una escena de ciencia ficción. Don Omar apareció como un explorador intergaláctico, rodeado de llamaradas y bailarinas con estética ciborg. Con su icónico abrigo negro con rojo y el cabello trenzado, arrancó la noche con “Dale Don Dale”, desatando la euforia del público.
Desde la pasarela del escenario, saludó a la multitud: “¡León, una bulla!”. La respuesta fue ensordecedora.
Un viaje a los inicios del reguetón
El repertorio recorrió los mayores éxitos del reguetón clásico. Canciones como “Salió el Sol”, “Danza Kuduro”, “Cuéntale” y “Dile” mantuvieron a la gente bailando sin descanso.
En medio del espectáculo, Don Omar tomó un respiro y leyó una cartulina que alguien en el público sostenía con emoción: “Estoy celebrando mi divorcio”. Sonrió y pidió una ovación para la persona, desatando risas y aplausos.
Además de su propia música, el cantante rindió homenaje a figuras clave del reguetón. Recordó sus inicios con Héctor y Tito con “Baila Morena”, e hizo un tributo a Wisin y Yandel. Pero el momento más simbólico llegó con un reconocimiento a Daddy Yankee, su antiguo rival.
Un mensaje de orgullo latino
Más allá de la música y la producción, Don Omar aprovechó el escenario para enviar un mensaje contundente: “Los latinos somos la fuerza de Estados Unidos”, exclamó ante la ovación del público.
“Amo mi bandera tanto como tú amas la tuya, y si tú eres de esos que ama su bandera como yo a la mía, disfruta esta canción que se hizo para eso”, expresó antes de interpretar “Puedo con todos”, un himno de identidad y orgullo latino.
Un cierre espectácular
El espectáculo alcanzó su punto máximo con un despliegue de luces, fuego en el escenario y un equipo de más de 20 bailarines y coristas. “¡León, con las manos arriba!”, pidió Don Omar, mientras la multitud respondía al unísono.
Finalmente, con una reverencia, el cantante se despidió: “Gracias por estar esta noche aquí, ¡wow!”.
El “Rey del Reguetón” dejó su huella en León con una noche que no solo fue un homenaje a su legado, sino también un recordatorio del poder de la música latina en el mundo.