Guanajuato, Gto., julio de 2025. Cinco años tuvieron que pasar para que las escaleras del Teatro Juárez volvieran a llenarse de cinéfilos, cámaras y voces que aún creen en el poder de las historias. Este 2025, el Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF) regresó a su cuna con un homenaje a Carlos Carrera, uno de los cineastas más significativos del país.
El creador de El crimen del Padre Amaro fue reconocido con el Galardón de Plata “Más Cine” y la Medalla de Plata de la Filmoteca de la UNAM, elaborada con plata reciclada de materiales fílmicos, como símbolo de la alquimia que convierte el cine en memoria colectiva.
Desde el escenario, frente a un auditorio de pie, Carrera compartió su agradecimiento por poder seguir filmando y recordó que su aprendizaje viene del trabajo con su gente: técnicos, camarógrafos, escritores, actrices y actores. Pero también lanzó una advertencia: el cine real está en riesgo.
“Si la gran mayoría del público viera las películas que se hacen en el país, entendería mejor la realidad y sería más crítica… y tendría más elementos para tener otro México”.
Junto a él estuvieron figuras como Claudia Ramírez, Vanessa Bauche, Juan Manuel Bernal, Emilio Treviño y Magda Embrujo, celebrando su legado y abriendo un espacio de reflexión sobre el futuro del cine mexicano.
El mensaje fue contundente:
“Con un llamado directo al gobierno federal, el GIFF alzó la voz para exigir más apoyo a la producción cinematográfica y a los festivales que permiten que esas historias lleguen al público”, dijo Sarah Hoch Delong, directora del festival.
La noche fue una bienvenida y una advertencia. Porque el cine de Carrera —ese que no se acomoda ni calla— necesita espacio, respaldo y público. Y Guanajuato, cinco años después, volvió a ofrecerle su escenario.