León, Guanajuato.— La frase no fue improvisada. Yuri la dijo al inicio de su concierto y marcó el tono de la noche. Extrañaba León, extrañaba el palenque. Y si no la llevaban, ella vendría por su cuenta.
Así regresó este viernes a la Sala C1 del Poliforum León con su gira Icónica Recargada, sola, sin duetos, sin invitados y sin compartir escenario.
La noche fue completamente suya.
Antes de las 9: papitas, brillo y sillas que se iban ocupando
El público comenzó a llegar después de las 8:30 pm. El ingreso fue pausado, los primeros minutos todavía se notaban espacios entre filas. La mayoría eran mujeres: grupos de amigas que aprovecharon el viernes para reencontrarse, retocar maquillaje con la cámara frontal del celular y acomodar el peinado antes de que iniciara el show.
Había lentejuelas plateadas, blusas rosas, prendas negras más sobrias y tacones listos para cantar . Algunas compartían papitas y refrescos; otras tomaban selfies con el escenario de fondo.
También hubo asistentes que llegaron solos
Pepe, de 47 años, viajó desde Aguascalientes únicamente para verla.“Nunca es un espectáculo sencillo. Siempre está a la vanguardia”, comentó antes de entrar. “Con esta van cinco veces que la veo”.
A las nueve de la noche el recinto ya mostraba mayor ocupación. A las 9:19 pm, con gente todavía buscando su asiento, las luces se apagaron.
El arranque: nostalgia directa
Un saludo breve y el primer golpe emocional llegó inmediato. Abrió con “Hola», y el público respondió de pie.
El viaje continuó con los ochentas. Sonaron “De que te vale” y más adelante vendrían otros clásicos que sostienen su repertorio.
La escenografía se apoyó en pantallas, iluminación cambiante y bolas plateadas que lanzaban destellos.
“Tenía que venir”
Ya entrado el concierto, Yuri explicó por qué estaba ahí, su última visita había sido hace año y medio junto a Cristian Castro. Ahora volvió sola.
“Extrañaba León… extrañaba el Palenque. Y dije: si no me traen, yo voy”. La frase provocó aplausos inmediatos.
Vestuario: el otro protagonista
Si algo distingue a Yuri es que el vestuario forma parte fundamental del espectáculo.
Cada bloque musical tuvo identidad visual propia. Apareció primero en tonos oscuros acompañada por un grupo de bailarines vestidos de negro. Después el escenario cambió al rojo intenso. Más tarde predominó el rosa, seguido por brillos y reflejos que reforzaban el concepto visual.
Los bailarines, construyeron cada transición con coreografías precisas, entradas rápidas y cambios de energía que llenaron la sala de color y movimiento.
El concepto Icónica Recargada no se quedó en el nombre: se tradujo en peinados marcados, cambios constantes de atuendo y una producción que acompañó cada etapa musical.
Mensaje para las mujeres
El bloque noventero incluyó “Espejo” y luego “Detrás de mi ventana”. Antes de interpretarla lanzó una reflexión dirigida a las mujeres presentes: no quedarse esperando detrás del cristal, salir a buscar lo que desean.
El público respondió encendiendo las linternas del celular.
Del 2000 al homenaje
La estructura del concierto avanzó como lo había anticipado: temas dosmileros, noventeros y ochenteros.
Sonaron “Ya no vives en mí”, “Maldita primavera”, “Qué te pasa” y “Aire”, esta última acompañada por la anécdota de su grabación original.
“Vamos a hacer algo cachondo… pero no tanto”, recordó entre risas al hablar del video que marcó una etapa de su carrera.
También incluyó un bloque dedicado a su nuevo material, un homenaje a cantantes femeninas que siempre quiso interpretar.
El cierre icónico
Para el final, la mayoría del público estaba de pie. Celulares encendidos, coros afinados y baile en los pasillos acompañaron los últimos temas.
No fue un lleno desde el inicio, pero la energía terminó por compactar la sala. La noche sí fue icónica con canciones conocidas, cambios de vestuario constantes y una Yuri que decidió volver.
Porque, como ella misma lo dijo, extrañaba León. Y tenía que venir.