León, Gto.- Hay periodistas cuya voz trasciende generaciones, cuya experiencia se convierte en guía para quienes buscan abrirse camino. Así comenzó la conferencia “Los 10 Mandamientos de una Mujer Chingándo…le”, con Adela Micha, vestida en café de piel en homenaje a la Capital de la Piel y el Calzado. Al ver al público, bromeó:
“Me faltan las botas”
Antes de iniciar, compartió que estuvo con su amigo David Saucedo, consultor y especialista en seguridad pública y colaborador de ella, quien llegó sonriente, como siempre. Esa cercanía marcó el tono de una charla que combinó recuerdos, experiencias y enseñanzas.

La emprendedora que transformó el fracaso en impulso
Adela Micha recordó cómo los golpes de la vida se convirtieron en oportunidades. Narró el día en que perdió sus dos empleos en un mismo día, y cómo, en lugar de rendirse, creó La Saga, su proyecto digital, que lleva siete años.
“Hay que chingar y chingándole”, dijo, recordando la importancia de la constancia y la autenticidad.
“No quiero ser la mejor, sólo quiero ser yp”.
Entre cada relato, compartió que la vida de emprendedora implica enfrentar miedos, aprender de los errores y construir un camino propio, incluso cuando los obstáculos parecen insuperables.
La periodista que incomoda
Micha narró cómo su labor como periodista la ha llevado a incomodar, cuestionar y dar luz a lo que muchos prefieren ignorar.
Citó su experiencia enfrentando el rechazo, vetos y amenazas, recordando que mantener la credibilidad cuesta, pero es indispensable.
“Tantas veces que yo me he tenido que levantar… aunque duela más que la caída de la bolsa, he aprendido la verdad y lo que quiero compartir con ustedes no son teorías, son facturas. Son las facturas que me han tocado pagar en la vida con dinero, con tiempo, con lágrimas y también con risas».
«Aunque mi sentido del humor a veces es muy negro, nunca lo pierdo y me río de mí misma. Lo único que quiero esta mañana es inspirar, aunque sea a una sola persona. Si alguien aquí dice ‘si ella pudo, yo también’, de verdad… eso es todo para mí”.

Entre cada enseñanza, recordó un encontronazo con Temach, quien decía que las mujeres debían permanecer en casa. La periosdista cuestionó esa idea: “Ser mujer no significa quedarse en casa, también tenemos que enfrentar la vida, salir adelante y aprender a construir nuestro propio camino”.
Mujeres y sororidad
Adela hizo un llamado a las mujeres para reconocer su valor y apoyarse entre sí. Contó historias de mujeres que han desafiado la violencia, el machismo y la discriminación, demostrando que la resiliencia y la sororidad son claves para transformar la vida propia y de otras.
Destacó que el trabajo es su medicina y su antidepresivo, y que cada esfuerzo tiene un propósito. Su mantra: “Trabajo, esfuerzo y paciencia”.
Invitó a la audiencia a arriesgarse, aprender de cada caída y seguir adelante, porque no hay nada más arriesgado que no arriesgar.
Humor, dinero y lecciones de vida
Entre historias serias, la periodista añadió su humor negro. Habló de sus relaciones con el dinero y cómo cada error y acierto la ha formado: “Lo que más sé hacer con el dinero es gastar, pero estas son las facturas que me han tocado pagar, sobre todo con tiempo, con muchas lágrimas y risas”.
A través de sus anécdotas, recordó que la vida se aprende con experiencia, humor y valentía, y que inspirar, aunque sea a una sola persona, es suficiente para que todo valga la pena.
